Cuando algunos pensaban que la champeta estaba muerta, que era un fenómeno más del montón, de esas producciones veraniegas y simples a las que nos está malacostumbrando el rating de la F.M (ver artículo http://www.eluniversal.com.co/v2/suplementos/facetas/microfonos-fuera-de-control) , encuentro en la red dos muy buenos documentales sobre la música champeta, que lejos de morir, está resucitando y transformándose, adaptándose al cambiante devenir de nuestra historia y cultura de la costa caribe colombiana y por decirlo de alguna forma, sucumbiendo a la globalización y a las tendencias de comercialización que imponen los circuitos económicos y culturales como el pick - up. Senior:2007.
En este sentido y revisando atentamente la evolución de circuitos como el de El Principe, El Rey, El Gemini, he encontrado que existe una tendencia marcada hacia la inclusión (en lo musical) de mejores arreglos, letras urbanas y raizales en las diferentes canciones que logran circular tanto en las emisoras como en los pick - up.
Esto, se ha hecho posible también, a que el circuito se ha ido extendiendo, ha dejado atrás la clandestinidad, lo ilegal y ha mutado hacia la nueva empresa, con seguridad paga y grandes derroches creativos (conciertos, giras, tours por la región, reclutamiento de más artistas y fans), todo esto articulado con grupos en redes sociales como facebook, myspace y uso intensivo de las TIC en todo su esplendor.
Como dije hace un rato, sigue siendo muy grato escribir, pero más que eso, contemplar el desarrollo y evolución de un ritmo que a mi ingenuo juicio, cada día recoge aún más, el sentir y las expresiones de más y más personas en esta Cartagena que no queremos soñar, sino construir ahora.
Les dejo las referencias de ambos documentales de Hector Crespo.
La champeta sigue viva
Champeta party
¡Que los disfruten tanto como yo!