En los últimos días, en el FB (familia) se desató una agria polémica por un comentario desatinado de mi papá, al ser malinterpretado en su fuero por algunos miembros del clan familiar. Lo que debía convertirse en una sana discusión terminó siendo una batalla campal llena de epítetos y burlas de algunos aludidos por la parte negativa del comentario, que aprovecharon para atacar con alevosía y furia a mi viejo.
De esta experiencia, fueron múltiples los aprendizajes, tanto para él como para nosotros, su círculo cercano. En mi caso particular, pude constatar algunas verdades que hace rato sospechaba y que con este encontronazo salieron a flote.
1. Mi papá es un tipo que tiene una hoja de vida y conducta ejemplar; me asombró cuando en la discusión retó a que aquel participante en la discusión que le demostrara que su hoja de vida tenía menos actos reprochables y ofensivos que la de él, se lo dijera en el acto... Ninguno pudo decir nada: nunca lo han visto borracho, no fuma, no ha heho sufrir a mi mamá con queridas, padre digno de admirar, no se ha visto envuelto en problemas legales de ningún tipo y se jacta de ser buen pobre, ejemplo que sus hijos no hemos querido seguir. un tipo así, podría ser considerado un santo pero, no! Y aquí viene mi segunda reflexión:
2. El problema de mi papá es su hijuemadre imprudencia al hablar! Al no tener nada que esconder, habla y dice cosas que muchas veces, otras personas no quieren ni están interesadas en escuchar; igualmente, como es un tipo tan correcto (en casa le llamamos "honestoman") muchas personas no entienden su talante conciliador y lo llaman sapo, su intención de innovar y lo han llamado loco. Con toda la razón su lema de vida se traduce, para mi, en la canción Egoismo, del gran cantante Julio Miranda.
3. Mi tercera reflexión tiene que ver con algunos familiares míos jóvenes... no lo consideran un modelo a seguir y tienen razón en hacerlo; y saben por qué? Porque es muy difícil hacerlo. !Qué vara tan alta puso mi viejo en mi vida, al hacer gala del "amor y control" tanto tiempo y de forma tan sostenida! Muchas veces mi hermano Ricardo y yo nos hemos preguntado si tenemos la madera sufíciente para hacer nuestra balsa como la suya: que no naufrague frente a la adversidad, que no se hunda ante la tentación de la salida fácil. Si, tienen razón en no querer seguir su ejemplo de vida, es demasiado complejo.
Por mi parte, estoy más que orgulloso de un tipo que, no habiendo terminado el bachillerato, conoció el mundo y me deja lecciones de vida día a día para que yo pueda superarme. Estoy más que orgulloso de un tipo que desde que nací me dijo: eres ciudadano del mundo, pero siempre tendrás tu lugar en mi casa y en mi corazón.
Finalmente, quiero decirles a los que hoy leen este post que, de corazón, si a ustedes les tocó en la vida, un papá como el mío, pueden gritar a boca llena: ¡tengo el mejor papá del mundo!
y le puedan decir con confianza: te amo papá.
Ps: ojo, a veces me quiero ir de la casa, pq friega demasiado y es muy intenso y discute, hasta por cómo se va a partir un ajo. Pero aún así, no dudaría en volver a escribir este post una y mil veces más hasta la eternidad.
En el próximo post: el ser más noble que conozco.