Hace días tenía en mente hacer este post y todavía no es fácil organizar las ideas, pero ahí va:
No sé si a ustedes les pasa que todo lo que tenga que ver con política les genera aversión o rechazo: ya no se sabe a quien creer, donde ir, qué leer, ni nada.Existe una falta de norte u horizonte respecto a partidos y líderes, que es mejor callar ante la abrumadora fuerza de este sinsentido.
Me duele mucho observar que para todos es "normal" ver cómo un político se pasa de los liberales a Cambio Radical y a los pocos meses, ya está otra vez en otro y así sucesivamente. Como si esto fuera poco, no se observa que alguien pueda decir: yo creo en esto, sino que "están con fulano". ¿Por qué? Algunos responden con pragmatismo y contestan que porque es mi amigo, porque es el que le da los contratos a mi familia, que porque piensa chévere...
Hace unos años, hablaba con unas personas respecto a Mockus, Peñalosa y Lucho, y lo que ellos habían logrado en Bogotá (cosa que después sufrió tremendamente la ciudad con Moreno) y de cómo las personas hablaban solamente de ellos, desconociendo todo el andamiaje que hay detrás, para llevar a una figura política al poder.
Hoy, estos tres tenores, no están juntos: Peñalosa se alió con el bando del Uribismo (que entre otras no es una fuerza ideológica sino un partido entorno a un sujeto con mucho poder), Mockus coquetea con Petro (quien era abiertamente un crítico suyo en las pasadas presidenciales) y de Lucho, bueno, es mejor no hablar.
¿Y entonces? Entonces es que este despelote llamado Democracia en nuestra bella Colombia, es cada día más absurdo y proclive a la corrupción. Hay algunos elementos que destacaría (sin ser analista político, sólo una persona del común que piensa locuras y las escribe) de nuestro "poder para el pueblo":
- No tenemos ideología definida: El que manda es "Don Billete". Creer profundamente en algo es "mal visto" por nuestros detractores y puede terminar en tragedia.
- No se hace política, más bien es como un "mercado de opciones": No se ven debates en la arena pública, planes de gobierno (¿eso qué es?), horizonte político: ¡Eso no existe!.
- Para surgir, debes tumbar a alguno. La política en Colombia es tan medieval (creo que no solo en Colombia, no es si no mirar el caso Francia y DSK) que para poder surgir tengo que tejer cientos de intrigas, crearle "inhabilitaciones" a mi contendor, buscarle la caída como sea. Es como "Quítate tu pa ponerme yo".
Podría seguir enumerando más y más, pero ustedes no seguirían leyendo ni por el HP. Es más, no creo que hayan llegado a este punto de la lectura, porque sin escándalo, este tema, NO interesa.
Para terminar, quisiera dejar un fragmento de la discusión sostenida en el Congreso entre Galán Sarmiento y el entonces congresista Santofimio Botero, que bien podría resumir todo este artículo:
"...el cinismo ya rebosó la copa. La nación no cree en los falsos profetas, palabras sobran. Lo que faltan son acciones sinceras que precisamente son las que no pueden asumir ni practicar los traficantes de la política".(Tomado de El espectador)
Buenas noches.