lunes, 26 de septiembre de 2011

10 canciones, 10 motivos.

Con motivo de mi cumpleaños #31, estuve pensando en cuáles fueron esas canciones que marcaron una época en mi vida, por una u otra razón. Debo ser sincero: hice un recorrido y me emocioné nada más de escucharlas. 
Aquí les dejo un listado de canciones que pueden definir el recorrido de mi vida: 

Musa original – La escuché por primera vez en una tómbola de la “familia biffeña”. Recuerdo que estaban “Los Inéditos” y hacía un sol radiante ese día. Luminosa canción.


Cruz de navajas – Mi hermano y RJ y mi hermana Nuryta cantando juntos. Me daba mucha, mucha risa verlos cuando hacíamos concursos de canto los tres para divertirnos. Nuryta era fiel oyente de “Radio Tiempo” y esta canción estaba fuertemente (¿estaba?) inserta en su parrilla de programación. ¡Recuerdo a mi hermana disfrazada cantando este tema! 


Don’t cry – Tendría como unos diez o doce años y aún recuerdo claramente a mi hermano RJ y a mi primo Victor Hugo (cantando no sé en qué idioma) con las escobas y gritando a voz en cuello “don’t you don’t cry tonight). 



Busca por dentro – Cuando sonaba esta canción en las fiestas de barrio, las luces se apagaban y era el momento indicado para tomar la iniciativa y “sacar a bailar” a la niña que a uno le gustaba. Recuerdo claramente el temblor en las manos y el sudor en la espalda esperando el tan ansiado “sí, vamos”. 

De pies a cabeza – Inevitablemente tengo en mente la serie de televisión de “Pablo y Violeta”. Toda la música de Maná de los noventas marcó mi adolescencia, tiempos deliciosamente inocentes. “hoy te quiero más que siempre… hoy te adoro más que nunca…” 


El baile de los que sobran – Indiscutiblemente mi infancia/adolescencia estuvo marcada por mis hermanos y primos. Esta canción me recuerda a Victor Hugo y Ricardo José en casa de El Socorro en plenos tiempos del “rock en español”. Radioactiva, ropa negra, jeans ajustados y muchas locuras. 


A un minuto de ti / En algún lugar – Son dos canciones que me han acompañado a lo largo de mi vida. Las escuché por primera vez en un viejo casette que nos regalaron en el Congreso de la Amistad en Medellín en 1998. Me transportan a viejos tiempos del colegio, del liderazgo juvenil, campamentos, en fin, una buena, buena época. 


De Oro - ¿Quién no bailó (y aún lo hace) con esta canción? Podría decirse que era el himno abre fiestas o baile. Un ritmo cadencioso, muy suave, casi degustable, apto para el disfrute, el gozo constante mientras se recorre una cintura de forma casi que coqueta, indiscreta, ¡casual! 


Freak on a leash – Noches oscuras en Bogotá. Caminando con el “walkman” a todo volumen, ropa negra, gabardina, creyendo que era malo porque escuchaba “industrial rock”. Entre todas las porquerías que escuchaba para la época, Korn era lo mejorcito. 


La Cartera – Una vez regresé a Cartagena, comencé una buena época con mi buen amigo WIl florez: hacíamos fiestas, salíamos, descubríamos la vida. Esta canción me introdujo lentamente en el vallenato. Aún recuerdo la versión en vivo “pa los nenes, pa los nenes” que marcó toda una época para mí. 

Me divertí mucho haciendo este listado. Muy personal, pero divertido. Y a ustedes, ¿Qué música los marcó?

lunes, 19 de septiembre de 2011

Sobre la medición de la pobreza

IMAGEN: leosátira

Según me expresó en un post anterior mi buen amigo Fayder Florez, las soluciones a los problemas como el hambre, el desempleo y otras complejas situaciones del mundo actual no se dan en el terreno de lo político sino de lo técnico. 
Todavía no alcanzo a entender qué quiso decir el buen Fay con eso, pero supongo que tiene que ver con la forma en la que se desarrollan programas y políticas para atender, por ejemplo, el hambre en una región como el Cuerno de África, cuya población en medio del hambre de verdad (no como la de Juan Manuel Corzo) supera los 11 millones de personas.
De hecho, en Colombia se acaba de estrenar la nueva metodología para medir la pobreza, haciendo un poco de "benchmarking" (leáse copiando) del modelo inglés (Indíce de pobreza multidimensional) que suena hermoso, pero que en este país de mediciones y estudios previos eternos, está lejos de ser superado en el mediano plazo.
Es interesante ver cómo se configuran las estadísticas, como se va creando un nuevo escenario y tendencias. Sólo esperemos que no sea un juego técnico que termine dejándonos con nuevos indicadores pero sin mejores herramientas.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Seguimos dormidos

A pesar del cansancio que literalmente me está noqueando en este momento (luego de una ardua jornada laboral), no puedo dejar de hacer un comentario sobre la indignante noticia publicada en estos días en los medios sobre nuestro ejemplar presidente del Congreso y su iliquidez financiera para pagar la gasolina de los vehículos con los que se transporta.

Esta noticia es absolutamente INDIGNANTE, hiere en el orgullo de amor patrio. Como leí en uno de los foros: ¿Qué pensarán las personas que hoy no tienen para una panela? o mejor, ¿qué pensarán los pobres soldados que sobreviven dándose plomo con menos de un millón de pesos al mes? No sé con cuánta votación llegó este espécimen al Senado, pero realmente me duele por sus votantes. Se deben sentir estúpidos. Por lo menos, yo me sentiría.

Sin embargo, los medios no le darán más trascendencia sino que dejarán morir el tema entre mañana y pasado. Mientras tanto, ¿Qué decimos nosotros? ¿Por qué seguimos aletargados? No estoy diciendo que salgamos ahora como locos a "buscar revolución". No, me refiero a que ¿por qué no nos damos nuestro lugar como ciudadanos y sentamos nuestra voz de protesta con votos (o sea, cero para tipos como este)?  

Todo es del mismo color. Bien lo decían en la literatura: La única diferencia entre godos y liberales es la hora en la que se toman el tinto. Ya no hay principios, no hay debates, sólo rifirafes, discusiones etéreas, pero de fondo, al cerrar el telón, almuerzan todos en el mismo restaurante.

No sé por qué muchos de estos personajes no se sienten asqueados con sus propias conductas. No sé por qué nosotros no nos sentimos asqueados de sus conductas. No sé por qué nos quedamos callados. por qué no decimos nada. Alguien que me ayude a salir de este sentimiento de impotencia y frustración... ¡por favor!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Sufriendo la política (parte II)

Agradezco a mi buen amigo Fayder Florez y a José Posada por sus comentarios en el anterior post: Me impulsaron a escribir nuevamente sobre el tema.

Hoy en la mañana fue el debate con los candidatos (pregunta: si son siete,¿por qué solo tres en el set?) a la alcaldía de Cartagena para el periodo 2012 -2015: No pudo ser más deprimente. 
En primera instancia, porque no fue debate. No se escucharon visiones de ciudad. Simplemente preguntas precintadas por el equipo periodístico de Caracol. Desde mi humilde perspectiva, todos respondieron como se esperaba sucediera:
- Campo, es locutor, maneja los medios y está muy pero muy bien asesorado. Fue el que mejor salió librado.
- María del Socorro, evidencia tres décadas en el Concejo: hacen, pero no se sabe exactamente qué.
- Dionisio, fue el peor librado. A pesar de tener el mejor programa de gobierno de los tres, quiso (y haciendo eco a mi anterior post) generar debate insultando a Campo (quien le lleva más de 40 puntos ventaja en intención de voto), cuando en realidad pudo haber sido aquel gerente del que se precia ser: una persona diplomática y que expone sus puntos, no las debilidades de los demás.
Viéndolo así, será un sufrimiento ver la arena pública en este último mes de campaña:
- Todos contra Campo. 
- Los "amigos" del voto en blanco, resurgirán como cuando no querían que ganara Curi.
- La agenda política pasará por quien tiene inhabilidades, quien no, quien financia a quien, quien tiene experiencia, quien no, y puras pendejadas sin trascendencia.
- Nos olvidaremos de la inseguridad galopante, del problema de orden público llamado Mototaxismo, dejaremos de lado al Mercado de Bazurto, de la corrupción imperante que nos azota; pensaremos con benevolencia que esos 5 billones de pesos del próximo cuatrienio, sólo son un espejismo.

Para finalizar, todo dejará de ser noticia respecto a la política (de paso, la ciudad), una vez se elija al próximo alcalde(sa), porque de entrada, estaremos en fiestas de Noviembre con su consabido valium para el intelecto del pueblo y cómo no, después nos dirán en la radio: Párale bolas que se está acabando el año, aunque apenas sea 20 de noviembre y ahí, se habrá acabado la fiesta y pensaré en escribir nuevamente este post, dentro de 4 años más, con los mismos problemas, pero con nuevos campos, marias del socorro y dionisios.