miércoles, 18 de enero de 2012

No se trata solamente de videos y música...

En estos días causan revuelo mundial dos proyectos de ley que cursan proceso de aprobación en U.S congress: uno se llama Stop Online Piracy Act y el otro se llama Protect Ip Act que traídos a nuestro contexto han sido llamados respectivamente SOPA y PIPA. 

A pesar de ser iniciativas con ciertos meses de trayectoria y versiones previas de cada uno, sólo hasta que los grandes de la internet (Google, Yahoo, Twitter y otros) le prestaron atención, nosotros habíamos estado ignorando las voces de protestas a nivel global como AVAAZ y otras iniciativas, quizá, pensando que el poder de las grandes corporaciones como la RIAA, News Corp y otras no daría para tanto.

Pero, pensándolo bien, ¿qué tal que alguno de esos dos proyectos de ley pasen a sanción presidencial? Con razón algunas personas andan insinuando que el fin del mundo tal cual lo conocemos, sería en el 2012. Pero no sería una destrucción masiva ni física, sino de las libertades individuales de las que podemos disfrutar gracias a la red de redes, en ese supuesto afán de "protección" de algunos congresistas americanos.

En plata blanca, ¿qué implicaciones tendría para nosotros, los ciudadanos de a pie, una ley como esta? No se trata solamente de videos y música que no vamos a poder descargar. Se trata de leyes que buscan coartar los espacios naturales que a hoy, tienen millones de personas para compartir información valiosa, distribuir contenidos esenciales y participar activamente en la toma de decisiones democráticas y otras formas de coexistencia social.


No defiendo la piratería. De hecho, como autor, quiero ver cómo mis obras producen réditos en la línea del tiempo. Pero eso no implica que no quiera ser leído, compartido, citado, por muchas personas, aunque esto no me genere dinero. 

Directamente, a este particular atacan este tipo de iniciativas, al impulsar que la tecnología supedite a la transmisión de saberes, culturas, vidas, cuando debe ser todo lo contrario. Por eso la dinámica de crecimiento de Google como compañía, que ha sabido entender con claridad que primero están los humanos para interactuar. De ahí el éxito de Facebook, Twitter, etc.

No se trata de ser alarmistas, pero de aprobarse estos dos proyectos de ley, estaríamos a un paso de la censura de palabras (como sucede en los regímenes totalitarios como el chino), de la censura de opinión (como sucede en Argentina, Venezuela y Ecuador) y peor aún, de la apertura a nuevos controles a la libertad de expresión, facilitados por un poderío económico y tecnológico unilateral inimaginable.

Como ya me estoy extendiendo, quiero dejarles un pensamiento antes de terminar: 
Volvamos a 1997. Recuerdo claramente el DVD de Encarta que utilizaba para hacer mis tareas. También recuerdo que no para entrar a internet tocaba la conexión ruidosa de Telecom. Pero lo que más recuerdo era que no existían muchas herramientas gratuitas con las que todo ha cambiado: Google, Facebook, twitter, Wikipedia, Tumblr, Youtube. Las traigo a colación porque se han convertido en los referentes para que millones de personas interactúen. Imaginen la censura al bloquear estos sitios por ser sospechosos de piratería. No más información al instante, no más conocimiento compartido, no más artistas publicando sus obras sin intermediarios, no más gente interactuando con gente libremente. A esto y más es lo que realmente nos exponemos.
De hecho, este post no existiría, porque al estar en CONTRA de la SOPA y la PIPA, podré ser encarcelado y multado, y blogger sería multado por permitir escribir esta tontería de entrada.

Saludos virtuales.

---
Lástima no comenzar el año con un post más positivo. Prometo escribir con mi natural alegría, pero este tema ameritaba una posición sólida. 

¡Feliz 2012 para todos y todas!