lunes, 19 de agosto de 2013

Crónicas cantadas

Contar historias es muy divertido. Hacerlo con música, se convierte en maestría. Desde hace días vengo rumiando la idea de seleccionar tres crónicas cantadas en diferentes géneros y compartirlas con ustedes. Son tres historias (el común denominador es lo trágico) conmovedoras y súper éxitos. ¿Qué es lo que nos vincula a ellas? ¿Será el dolor? ¿O la forma impecable de contar la historia? Delicias de la vida, en tres géneros: Salsa - Vallenato - Pop en español.

Adán García - Rubén Blades: Una historia vigente (1992 - album Amor y Control) que tiene universalidad en su letra. ¿Cuántas personas no se ven tentadas a cometer actos ilegales presas de su desesperación? Narra la historia de un hombre que, desesperado por su situación económica decide robar un banco usando el "revólver de agua de su chiquillo", con fatales consecuencias.


Penas de un soldado - Diomedes Díaz: Del album Los profesionales (1980), narra la conmovedora historia de un soldado que, al no poder ver a su amada, decide volarse del batallón en el que estaba, muriendo por las balas accidentales que un camarada le propina.


Cruz de navajas - Mecano: Del album (entre el cielo y el suelo, de 1986). Cuenta la historia de una pareja envuelta en la monotonía y el hastío, el descuido y la falta de atención del uno en el otro, y la necesidad imperante de llenar ese vacío emocional y salir en busca de nuevas sensaciones. La canción termina trágicamente. Las tres cruces se refieren a la traición infraganti que sufre Mario a manos de su esposa María, a la muerte de aquél por una estocada en el pecho a manos del amante y a la mentira de la esposa, indicando que murió al ser asaltado por dos drogadictos.  (Tomado de la Wikipedia).



Estas tres historias, aunque disímiles, tienen un común denominador: son crónicas y tienen un desenlace trágico. Poesía cantada, una vez más.


Saludos,

PSN

jueves, 25 de julio de 2013

En algún lugar...

Era 1997. Fuimos al "Congreso de la Amistad" en Medellín. Una experiencia inolvidable en el Centro Educacional Don Bosco, en el que compartimos con más de 200 jóvenes de toda Colombia. De todos los souvenirs y regalos con los que regresé a casa, el que más me gustó fue el casette de música de la época que transmitía mensajes positivos a una generación de líderes estudiantiles ávidos de información y nuevas experiencias.

Recuerdo claramente varias canciones: "El baile de los que sobran" "La voz de los ochenta" y "Sexo", de los Prisioneros; "Paquito", de los Fabulosos Cadillacs, "Cuando seas grande" de Mateos, entre otras, que ahora no llegan a mi. 

Hubo dos en particular, que hasta el día de hoy (16 años después) no dejé de escuchar ni por un instante: "En algún lugar" y  "A un  minuto de ti" (ambas de Duncan Dhu). 

Esta tarde, en el trayecto a casa (venía del centro de la ciudad) sonó "En algún lugar", y aunque por instantes me transporté a 1997, no pude dejar de pensar en que el tema tiene plena y absoluta validez en nuestro presente. 

Si revisamos nuestra situación actual, podríamos cambiar "en algún lugar" por "Cartagena", y la letra sigue teniendo sentido: 


En algún lugar de un gran país 
Olvidaron construir 
Un hogar donde no queme el sol 
Y al nacer no haya que morir… 
Y en las sombras 
Mueren genios sin saber 
De su magia 
Concedida, sin pedirlo Mucho tiempo antes de nacer.



Les dejo la versión en vivo que fue la que recibí en el casette y hoy todavía canto a voz en cuello.



miércoles, 24 de julio de 2013

El destino providencial del hombre

He hecho referencia muchas veces a este texto. De hecho, me encanta la placa que hay en la séptima en Bogotá, en el que hay un fragmento del mismo. Hoy lo comparto con ustedes, porque siento que no hay ideales políticos en este momento, sino falsas banderas. ¿Cuál es el caudal por el que va nuestro pensamiento político? ¿A qué orillas queremos llegar? ¿Por qué alguien tendría la necesidad de hacer política?

Estas y otras preguntas me surgen cada vez que escucho a las personas hablar de corporados (Concejo, Senado, Asambleas). Leer este texto, me da cierto norte. Espero que a ustedes también.

El destino providencial del hombre - J.E.G

Yo no creo en el destino mesiánico o providencial de los hombres. No creo que por grandes que sean las cualidades individuales, haya nadie capaz de lograr que sus pasiones, sus pensamientos o sus determinaciones sean la pasión, la determinación y el pensamiento del alma colectiva. 

No creo que exista ni en el pretérito ni en el presente un hombre capaz de actuar sobre las masas como el cincel del artista que confiere caracteres de perennidad a la materia inerte. El dirigente de los grandes movimientos populares es aquel que posee una sensibilidad, una capacidad plástica para captar y resumir en un momento dado el impulso que labora en el agitado subfondo del alma colectiva; aquel que se convierte en antena hasta donde ascienden a buscar expresión, para luego volver metodizadas al seno de donde han salido, las demandas de lo moral, de lo justo, de lo bello, en el legítimo empeño humano de avanzar hacia mejores destinos. Si tenemos en cuenta las circunstancias en que este movimiento ha podido lograr tan caudaloso impulso, podemos comprobar cuál es su armonía, con el querer de la realidad nacional. 

No se ha logrado al amparo de una mecánica política que viola acomodaticiamente y en acuerdo con sus intereses los estutos del partido, al cual pertenecen estas masas entusiasmadas; ni halagando en cada municipio y en cada aldea la aspiración personal de los caciques que se constituyen en comités o en directorios; ni falsificando registros electorales; ni gozando del apoyo financiero de especuladores que llegan a la política sin la sagrada ambición de salvar principios, sino con la codicia de realizar inversiones provechosas; ni al amparo de convenciones y directivas que falsean la opinión popular; ni con el patrocinio de la prensa opulenta sino más bien luchando contra su engaño o contra su silencio; ni con las influencias oficiales que directa o indirectamente coaccionan el espíritu de los ciudadanos en municipios y departamentos. 

No ha contado este movimiento con nada de este artificio que constituye y sostiene el país político. Lejos de ello, marcha contra la existencia y el aprovechamiento de esos recursos para adulterar la verdad democrática y buscar restaurar los principios y los fundamentos de esa verdad, sometidos a la alquimia de la simulación. 
En frente de este movimiento cuya realización representa el clímax de un largo proceso, algunos podrán preguntarse cuál es la causa que lo ha producido y cómo se ha verificado el hecho insólito de que los poseedores de todas las preeminencias y de todos los privilegios se encuentren solitarios, en tanto que aquellos a quienes se suponía solitarios se hallen en tan poderosa campaña. 

Y no podrán, ni ellos ni quienes traten de encontrar una explicación eventual, hallar otra distinta a la de que él interpreta el angustioso anhelo de mirar hacia el porvenir, con el pensamiento y la acción que agitan a la mayoría absoluta de los hombres que hemos tenido la fortuna de nacer en esta patria grande, noble e ideal.

Tomado de:
http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/politica/liberal/cap12.htm

lunes, 24 de junio de 2013

A propósito de El Gran Colombiano...

Alvaro Uribe fue elegido como la personalidad más destacada del país en el programa El Gran Colombiano, de History Channel (ver finalistas aquí). Esto ha indignado a muchas personas en la comunidad tuitera colombiana y a muchas otras que no lo son. 
Del resultado, debo decir con franqueza, que no me incomoda, porque en un país mediático e inmediato como el nuestro, que haya quedado Uribe, no es sorprendente; nuestra gente suele ver más telenovelas y realities que documentos sobre neurociencia o literatura.
Al respecto, en conversaciones privadas, algunos amigos que conocen mi talante Uribista, preguntaban: ¿No hubiese sido mejor que quedara Gabo o Llinás? Sinceramente, no sé. No es un reconocimiento de ese canal, simplemente son votaciones y como tales, marcan una tendencia, no la historia pér se.
Ahora bien, ¿que si merecía ser el colombiano más destacado por encima de otros colombianos? Eso tampoco lo sé. Aún es muy reciente para medir el impacto de Uribe en el devenir de Colombia como sociedad.
Mis reticencias no están con el formato del programa ni con la elección de Uribe. Me impresiona es la capacidad de nosotros para quejarnos luego de que otros toman las decisiones por nosotros: ¿Salieron a votar cuando eligieron a Petro como alcalde de Bogotá? ahora se rasgan las vestiduras y promueven revocatorias cuando la salida era fácil: salir a votar antes de que quedara electo. ¿Acaso votaron en las elecciones para Congreso? Muy bien merecido que tenemos a Roy Barreras o todos los del MIRA.
¿A qué jugamos? 
Creo que la mayoría de tuiteros, no votó en el programa y ahora salen a criticar los resultados. De hecho, creo que muchos de los tuiteros en Colombia no conocen su país, ni los avances que se lograron para que ellos hoy pudieran criticar y hablar sin miedo de los paramilitares y guerrilleros. Hace 10 años, eso era IMPOSIBLE, el miedo era el común denominador en cualquier conversación en un municipio rural de nuestro país. Ahí les dejo una pista.

Algunas preguntas sueltas:
Los que hablan de Llinás como El Gran Colombiano... ¿han leído COMPLETO alguno de sus libros? ¿Siquiera saben de qué trata su obra? ¿O sólo posamos de eruditos? Porque si es por aportes a la ciencia como colombianos, podríamos hablar de Cuero en la NASA, o Reynolds con el marcapasos... Ahí hay otra pista.
Los que dicen que Gabo... No dejo de reconocer su impacto en el mundo literario. Pero, desconfío profundamente de su amor por Colombia, puesto que no vive acá... desde hace más de 30 años, en un auto-exilio sin razón, si acá todo el mundo lo quiere.
Me encantó la obra periodística de Jaime Garzón; sin embargo... ¿cuál fue su impacto en la transformación de la calidad de vida de los colombianos? mmm...  

Analizar estos tres finalistas, me lleva a concluir que nos falta mucho como sociedad para dejar de ser reactivos. Llevamos palo, palo y más palo, y seguimos en las mismas, elegimos a los mismos y nos quejamos de: lo mismo.

Del ganador sólo puedo decir que ha sido uno de los más grandes líderes de la historia reciente en Colombia. Su impacto ha sido evidente. Tanto para detractores como seguidores. Y lo seguirá haciendo mientras no salga a la palestra pública otro que decida enarbolar banderas con su misma tenacidad y fiereza. ¿será alguno de nosotros?

Buenas noches.

lunes, 20 de mayo de 2013

Getting into Riffle

Literature has been part of my life. As pinterest, this new social network encourages you to share with others books that have marked your life or that you like. I invite you to use and to share. Don't speak English? no problem. just enter the name of the author and the application search for books. try it!
Here are a few of mine. 

lunes, 11 de febrero de 2013

Lágrimas negras

"Y aunque tu me has echado en el abandono, y aunque tu has muerto todas mis ilusiones; en vez de maldecirte con justo encono, yo en mis sueños te colmo, yo en mis sueños te colmo de bendiciones..."

Así comienza un hermoso bolero-son de 1929, compuesto por el compositor y cantante Miguel Matamoros1

Cuenta la historia que

en 1930, Matamoros viajó a Santo Domingo; allí se hospedó en una casa de huéspedes perteneciente a Luz Sardaña. 

Un día al llegar a la casa, el músico escuchó los quejidos de una mujer. Los lamentos provenían de uno de los cuartos contiguos; Miguel pensó que seguramente había muerto un familiar de aquella inconsolable dama, por lo que le preguntó a la señora Luz los motivos de los dolorosos lamentos.

Así se enteró de que el llanto de la mujer se debía a que su ingrato compañero había decidido la noche anterior, dejarla por el amor de otra mujer.
Miguel estuvo todo el día pensando y escuchando el sufrir de la abandonada, reflexiones que le llevaron a componer el tema2 del que hoy trata esta entrada.
La primera versión que escuché de este excelente tema fue la de Bebo Valdez y Diego El Cigala; todo esto por sugerencia de mi buen amigo el médico Jorge Carrasquilla, melómano a ultranza de la música cubana. 

Aquí el video de la misma (grammy 2003).




Lo que no sabía yo y me lo dijo la Wikipedia, es que es una de las canciones que más versiones tiene (en su género) y con mucha historia. Les dejo algunos vídeos de las versiones que más me gustan a mí. 

Compay Segundo y Cesaria Evora. Magnífica versión.




Omara Portuondo - Lágrimas Negras - Guapachando



José Feliciano - Lágrimas Negras



¡Saludos y que las disfruten!

sábado, 2 de febrero de 2013

Hay Festival

Esta noche fui al festival. No al selecto y muy cultural de libros y autores. Fui al Festival del Frito de Cartagena 2013. A comer, cómo no, fritos. Lo cierto es que no voy a hablar mucho, simplemente les compartiré unas foticos y los invito a que disfruten de estas delicias gastronómicas de nuestra tierra. Sí, se que el colesterol hay que cuidarlo, que eso no ayuda con la dieta... pero, qué carajos! hay que ir. 

Les recomiendo las arepas de huevo con camarón que están vendiendo en el Parque de los Leones, diagonal al Edificio La fuente, en el Pie de la Popa. No se arrepentirán.



La tarima del Festival

Todo muy organizado. En el parqueadero de Las Botas

Mis bellas acompañantes "jartando" dulces típicos

Arepa e huevo con camarón. Nótese la grasa en la servilleta. 

Mis hermosas acompañantes, disfrutando de las arepas.

Buenas noches amigos y enemigos. 



domingo, 13 de enero de 2013

La autopista a la playa

Luego de la boda de mi cuñado, los padres de mi novia decidieron ir a la paradisíaca isla de Barú, en el departamento de Bolívar, en el sector del parque Corales del Rosario.

Salimos a media mañana, después de un buen desayuno y esperanzados en pasarla bien, compartir en familia y disfrutar de este pedacito de cielo en la tierra.

Todo transcurrió con normalidad: llegamos, ubicamos los carros en las zonas de parqueo, nos sentamos frente a la playa, hubo los tradicionales baños de mar, deportes acuáticos, el infaltable pescado fresco (en mi caso mojarra roja frita) y mucha, mucha gente.
La playa hoy tenía múltiples azules... estaba hermosa

Cuando digo mucha, mucha gente, es en serio. Para esta época, este lugar es el destino favorito de miles de personas que llegan ahí por diferentes medios, en especial mar (en grandes yates o pequeñas lanchas) y tierra (en buses y autos particulares). 

Como en cualquier balneario, todo va bien mientras no sea temporada alta (léase: diciembre-enero, junio-julio, semana santa). Si por esos descuidos de la mente, a uno se le pasa que NO se debe ir en esta época, sucede lo que para muchos es una tragedia: se forman unos mo-nu-men-ta-les trancones de alrededor de cinco, seis horas esperando en la fila. 

En mi caso, fue de cinco horas totales.

Como iba comentando anteriormente, todo iba bien: los deportes náuticos, la gente, comida, descanso, hasta cuando recordamos que llegaba el momento de la partida. Estoy hablando de las 4.15 de la tarde. Como pudimos, recogimos nuestros motetes y tomamos el camino de vuelta. Con el recuerdo de una experiencia no tan agradable en el verano de 2004, tomé mi vehículo y como alma que lleva el diablo, logré rebasar en la ruta (la cual está en semi - óptimas condiciones) a unos 13 automóviles, hasta que llegué a mi lugar en la fila de pasada.

Muchos de ustedes se preguntarán el por qué corrí hasta la fila de pasada.

Resulta que para ir a Playa blanca por tierra, la persona debe ir en vehículo desde Cartagena hasta el corregimiento de Pasacaballos, ubicado cerca a la pujante zona industrial de Mamonal.

Al llegar ahí, debe abordar un ferry que cruzará, en cuestión de minutos, el canal del dique (último reducto del poderoso río Magdalena) y luego continuar en un camino asfaltado por partes, hasta llegar a la costa. Simple y sin complicaciones.

¿Donde está el problema? Para cruzar de un lado al otro, sólo hay tres ferrys en funcionamiento: uno con capacidad para tres vehículos, otro puede con 10-12 y otro pasa 16-18. Cada uno tarda en promedio de 6-8 minutos entre cargar los autos y recorrer el estrecho canal que separa Barú de Pasacaballos. No pasan simultáneamente, porque sólo hay dos lugares de descargue del lado de Barú. Así que hasta a ellos mismos les toca hacer fila.

¿Recuerdan cuando les mencioné que en la playa había mucha, mucha gente? 

Bueno, hagamos un cálculo simple: Digamos que habían unas 2000 personas que fueron a la playa en auto particular. No contemos los buses, camiones, mototaxis y otros "raros" medios de transporte que se ven en el caribe macondiano. 

Estas dos mil personas llegaron en grupos de a cinco (promedio arbitrario y al azar), así que mínimo habían 400 vehículos. Los cuales pasan, en promedio, 10 autos cada 8 minutos. Así las cosas, en la fila, a una persona común y corriente, se le pueden ir cinco horas o más, dependiendo de su lugar de pasada...

Como en un cuento de Cortázar

Ahora entienden el por qué corrí hasta la fila de pasada. Porque sabía que un carro hace la diferencia entre subirse a un ferry o tener que esperar la llegada de otro y tardar 10 o 15 minutos más en volver a casa. 

Sin embargo, la suerte no me acompañó y llegué a la fila con 300 carros o más por delante mío. ¡Todavía era de día!

Todavía era de día...

Conforme fueron pasando las horas, y la oscuridad fue haciendo presencia, recordé una experiencia del verano de 2004 en la que pasé 6 horas en el trancón y me acordé también del fabuloso cuento de Cortázar "La autopista al sur" en el que un irreal embotellamiento en la entrada a París dura días enteros y los personajes de la historia comienzan a interactuar entre sí, dando lugar a una maravillosa demostración de lo diversos que podemos llegar a ser los seres humanos.

Pues bien, hoy me hice amigo de los señores la van Hyundai, a quienes presté mi cargador del celular; conocí al vendedor de cervezas que estuvo tres veces en los evangélicos pero que se salió porque su carácter mundano pudo más que su facilidad para hacer milagros; ayudé al señor cuyo hijo estaba en Cartagena con la pierna a punto de ser amputada por una cangrena, me reí de unos conocidos que estaban a más o menos 70 carros del mío y que esperaban llegar a casa a las once de la noche, disfruté momentos de silencio y de paz nocturna mirando las estrellas en el límpido cielo de la isla, y sobretodo, también disfruté de ese monumental trancón. 

Porque como decimos en Colombia "el país más feliz del mundo", todo eso hace parte del paseo.
El ferry dice adiós a Playa Blanca... a las 10 de la noche...