miércoles, 13 de enero de 2010

Con una energía.. impresionante!

El 2010 es el año del Tigre, según varios calendarios de origen asiático, el año del despertar económico, el año del resurgir.. el del final de la primera década de 2000 y un año en definitiva, con muchas proyecciones y expectativas alrededor del globo.

Cuando iba a comenzar este post, tenía planeado escribir sobre los deseos inconclusos e incompletos que hacemos cada final de año, pero es un tema muy trillado y decidí referirme a uno más trillado aún: el de las buenas energías para comenzar el año...

Algunos dicen que uno debe bañarse en agua de rosas para alejar las malas energías y llamar al positivismo en la vida; sin embargo, esta superstición la encuentro un poco costosa y bastante metrosexual, por no decir gaysesca (aclaro, no tengo nada en contra del otro lado, sino que encuentro muy femenino el asunto de bañarse con flores)...

De hecho, no me estoy refiriendo a las consabidas cábalas y supersticiones del 31 de diciembre o nochevieja: las uvas, ordenar la casa, barrerla en un sentido determinado, abrazar a una persona del sexo con el que se quiera estar casado al año siguiente, llenar los zapatos de plata, usar la ropa interior al revés para tener mucha ropa nueva al año siguiente... y otros más...

No. Me estoy refiriendo a algunas un poco más exóticas por decirlo de alguna forma, como:
Comer fideos completamente largos, abrir todas las puertas y ventanas de tu casa en igual número durante igual número de horas en los días siguientes al advenimiento del año nuevo, hacer mercados abundantes durante los siete días siguientes al primero de enero y así, sucesivamente...

Como ven, son múltiples las ecuaciones y formas que tenemos los humanos para procurar atraer el éxito a un año con tantas proyecciones como las que comenté anteriormente; para mí, basta con 1. No dejar de soñar ni por un solo instante, teniendo siempre los pies sobre la tierra y construyendo paso a paso el sueño (el burj-al-arab comenzó con una simple remoción de tierras); 2. Energía mental positiva aún, en las peores situaciones (si se te rompe la taza del baño en medio de una visita extranjera, aprovecha para renovar todo tu mobiliario del toilette); 3. Ayuda a todo el que puedas, aunque cuando te sea difícil; 4. Llama a tu casa, a la bondad, la amistad y los buenos deseos (no tengo el tele ni el FB de ninguno de ellos, pero siempre llegan cuando los necesito); 4. Mantén siempre la calma ante las situaciones más adversas, recuerda que toda tempestad, volverá a ser un fino rocío en la mañana siguiente a su peor noche; 5. y última, No esperes nada, ve por todo. Si uno se queda esperando que del cielo le caigan los limones, para cuando esto suceda, ya no tendrá las fuerzas para hacer la limonada.

Creo que esa es la razón por la cual me siento tan energético, porque mis cábalas provienen de mi propia mente y dependen de mi y no del enigmático destino y/o azar. ¿y las suyas?

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Inexplicablemente me transmitiste tu energía!! te adoro! un beso :)

Acosta-Solano, Jairo dijo...

Me gusto la analogía de los limones, muy buena.