sábado, 16 de enero de 2010

De decepciones y algo más...

Llega un momento en la vida en que uno dice: ¿Cómo fui a meterme por aquí? ¿Cómo no vi esto en la hoja de ruta? Sin embargo, no es el momento para lamentaciones. Es más, dicen algunos adagios populares "tienes lo que te mereces"; y hoy se confirma certero.
Por cosas del destino, esta semana me di cuenta de que los papás tienen una sabiduría infinita en cuanto a vislumbrar quién puede hacerle daño a sus hijos y quien no. En algunos casos ocurren pifias absolutas y en otros, no se equivocan para nada; de hecho, en mi vida, fueron más los momentos en que mi mamá me dijo: te lo dije...
En mi caso concreto, tuve una decepción profunda proveniente de alguien a quien quiero demasiado y es una persona muy importante para mi; pero, esta persona me dio como dicen en el boxeo "una guantera" emocional que tiene mi ánimo al borde de colapsar; mi mamá, me lo había advertido subliminalmente: "esta persona no es de fiar" y como leen, fueron palabras premonitorias.
No les diré mentiras, no me siento super feliz y con la energía desbordante del post anterior, pero como creyente que soy en el ser humano y en Dios, tengo la plena certeza de que al final del día, las personas que en verdad me quieren, continuarán ahí, pase lo que pase, se caiga el mundo o no y podré decir con tranquilidad: Gracias a Dios están conmigo.
Baches, los tenemos a diario, y no faltarán los problemas y las actitudes negativas de otras personas, pero tenemos nuestra fortaleza interior para salir avante de las situaciones que juegan en contra de nosotros.
Espero, finalmente, que en mi camino siga brillando la luz. Una estrella se apaga, pero el universo es infinito y generoso.
Que tengan un excelente día!

2 comentarios:

ErikaPao dijo...

Pablito Adelante...! Siempre me ha encantado esa energía que te caracteriza y que transmites a los demás. Malos momentos, los tenemos todos, y yo puedo dar fé, que si bien son momentos que nos ponen tristes y nos hacen sentir vulnerables, pronto y con la ayuda de Dios, vuelve a brillar el sol...!
Erika P. Brú V.

Sebas dijo...

Pablo... sé que en estos momentos te debes sentir como traicionado o incluso peor. Trata de meditar las cosas con calma. No se que tan grave fue la "guantera" pero no pierdas esa energía y ese ánimo que siempre te caracteriza.

Y ten en cuenta la frase "Si alguien te traiciona, no por ello dejes de confiar, solamente ten más cuidado en quién confías dos veces.".