lunes, 7 de marzo de 2011

De mi amada Cartagena...

Escribir este post hace unos meses habría sido imposible. Yo, siempre optimista, lo confieso, he sucumbido ante la cruda realidad de la ciudad: es un caos frustrante. Quizá esta entrada no tiene nada de especial y algunos dirán: vete si no te gusta. 
Hoy hablaré sólo de la movilidad. Este es un tema que ha cobrado especial importancia en el país, por los sonados casos de corrupción en ciudades como Bogotá, en la que el carrusel de las contrataciones tiene en jaque al actual burgomaestre y a su familia, por cuenta de las divulgaciones del grupo Nule.

Pero, ¿por qué nadie habla del retraso de las obras en Cartagena? ¿por qué los medios no le prestan atención al caso de la heroica? ¿acaso nadie ha notado que las obras tienen dos años de atraso? ¿quien paga esto? los cartageneros de a pie. ¿por qué se han firmado extensiones del contrato, con el consiguiente detrimento del erario público? ¿quién le exige a los contratistas? por lo visto, en esta ciudad nadie sufre el hecho de tener más del 70% de las vías principales en continuo mantenimiento. Parecería que al H. (esa H NO es de honorable!) concejo de la ciudad el estado de la malla vial no le afecta. Puede ser porque ellos no toman transporte público. 
El caso es risible, de todas formas: tarda más un cartagenero promedio en ir de El Socorro hasta Bocagrande en un bus, que un avión ir de Cartagena a Bogotá, cuando la distancia es de 12 kilometros, en comparación de los 900 km que hay entre la capital y El corralito. Increíble, pero cierto. De hecho, se tarda más p menos, unos 25 minutos de más. :S
¿cuáles son las razones para una tragedia en materia de movilidad de estas dimensiones?
Aunque no soy un experto en el tema, expresaré lo que siento como cartagenero que sufre su ciudad:
Uno, las vías. Sólo hay 4 arterias principales. Dos de las cuales son imposibles para el grueso de la población: la una por las razones expuestas anteriormente (la Pedro de Heredia, sin contar Bazurto) y la otra, por el infame peaje a la altura de Ceballos. ¿Qué queda? La Pedro Romero (infestada de buses de Olaya y 10 mototaxis por metro cuadrado) y la Perimetral (de un carril, si, UNO solo por sentido). No hay más. Ah, ojo, 4 arterias principales, para más de 150 mil vehículos en horas pico. Más de 25 mil motos en el mismo horario. Más de 300 mil usuarios de transporte público en las mismas horas. 
Recomendación: La gente de planeación puede empezar a jugar Sim City.. un espectacular simulador de la realidad de la ciudad. les servirá de mucho!
Dos, la falta de autoridad vial. En Cartagena, no existe la policía vial. Con el dolor de mi alma debo reconocerlo, la fuerza verde y azul sólo anda pendiente de las "picúas" o "mordidas". El DATT es prácticamente una institución decorativa. Normalmente, no se aplica el Código Nacional de tránsito, sino que en su gran mayoría los problemas se arreglan con billete en mano. Ante una autoridad blandengue, que no hace cumplir las normas de tránsito más elementales ni busca una mayor movilidad, los ciudadanos no sólo hacen lo que les viene en gana, sino que no tienen una cultura vial. Eso de ambos lados: peatones que creen que están en un pueblito, y los conductores que creen que con colocarse el cinturón antes de llegar al retén están "cañando" al policía... pobres ilusos.
Recomendación: Pueden jugar Midtown Madness. Igual de poderoso!
Tres, el transporte público. tanto masivo, como individual. No es posible que en Cartagena, todavía circulen más de 1200 buses con edades entre los 30 a 40 años; que en Cartagena hayan la cantidad de taxis que existen y que las rutas de transporte se concentren en seis o siete empresas acostumbradas a la guerra del centavo. Este tema no se solucionará (como es voxpopuli) con la implementación del SITM... muchos piensan que empeorará. Lo que quiero decir es que, la realidad del transporte público de la ciudad contribuye enormemente a la falta de movilidad: alguno se ha preguntado la razón por la cual buses y busetas deben hacer una ruta tan tonta al ingresar al centro de la ciudad para volver por Marbella y luego irse por la ruta de Puerto Duro? Pura guerra del centavo. Horas y horas perdidas en tiempo conmutado.
Recomendación: Nuestros líderes deberían salir un poquito más al mundo, para que aprendan un poco más de la movilidad. Y no se trata de que se vayan a Europa a traer situaciones que no podemos implementar. Con gusto pueden ir a Bolivia o a Perú. En su defecto (si les parece poca cosa, México). les auguro felices sorpresas.

No sé por qué no existen rutas expresas (como en otras ciudades del mundo)
No sé por qué no existen colectivos legales (como en otras ciudades del mundo) (¿algún interés oscuro?)

Surgen otras preguntas y cuestionamientos. Pero ya deben estar aburridos de tanta palabrería y nada de soluciones. Espero que el próximo alcalde de la ciudad tenga respuestas concretas a estas situaciones.Preguntas que nos hacemos nosotros, los ciudadanos de a pie. 


1 comentario:

Fayder Florez dijo...

Muy buen post amigo Pablo. Yo llevo años frustrado con el transporte y la movilidad en Cartagena. Yo creo que una de las causas es que el cartagenero promedio hace mucho rato no cree en ninguna propuesta y en ningún proyecto a largo plazo (como el SITM). Existe una creencia de que ese tipo de cosas en Cartagena nunca funciona y que eso es completamente normal y jamás va a cambiar, así que para que gastar tiempo protestando o pidiéndole cuentas al gobierno local, cuando a uno le toca es trabajar duro para poder comer y tener techo... Me parece que el cartagenero promedio no cree ni en su gobierno ni en su gente.