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sábado, 4 de julio de 2015

A propósito de la rendición de cuentas

En pleno proceso electoral, llega a los hogares cartageneros (de la mano del recibo del agua) el Informe de rendición de cuentas de la Alcaldía. Celebro la iniciativa de contar a los ciudadanos los logros y avances en la gestión pública del burgomaestre; sin embargo, parece más un photoshoot de alguien en campaña, que un recuento serio de qué hizo la Alcaldía en estos dos años con alrededor de 1.8 billones de pesos (depende de quien diga la cifra) que ingresaron por diversos conceptos.

En cuanto a la forma:
1. En las 44 páginas, sin contar portada y contraportada, hay  34 fotografías del Alcalde y ninguna (sí, NINGUNA) foto de su equipo de trabajo. ¡Por Dios! se trata de una rendición de cuentas de la Alcaldía, no del culto a la personalidad del Alcalde. Sabemos el afán de mostrarse, pero vamos, ¿las obras las construyó el mismo? ¿las ejecutó él mismo? ¿Las planeó, sufrió y presentó el mismo? Si más de una de las respuestas a estas preguntas es afirmativa, se nos presenta ante nosotros no un hombre, sino un ser dotado del poder de la ubicuidad y la omnisciencia.

2. La medición de los indicadores deja mucho que desear. No sé si es que vengo acostumbrado a la medición desde lo privado, en donde los semáforos de cumplimiento se manejan en promedio, alto (80%-100%), medio (50%-80%) y bajo (menor de 50%) y no entiendo realmente, cómo es que algo puede ser alto con un cumplimiento de 43,4%. O yo soy muy bruto o es que nuestros estándares son muy bajos. Por ejemplo: Prometí crear 100 unidades. Sólo creé 49 de las cien. Eso me da un 49% de cumplimiento. ¿Y las otras 51? Los dejo a su consideración. Ahora, si lo que queremos es una mayor claridad, aquí les dejo, la tabla del mismo DNP. 
Fuente: Clic aquí
Tengo más consideraciones de forma, pero creo que los aburriría y no terminarían de leer esta entrada.

En cuanto al fondo:
1. Los mismos indicadores nos dicen que ejecución vamos mucho más avanzados que en las obras como tal, eso me parece supremamente extraño: si he ejecutado 85,18% en inclusión social, cómo es que a la misma fecha de corte sólo lleve un avance del 53,93%? no se supone que en el Estado, (entre otras, consecuencia de la Ley Nule) ¿las ejecuciones del presupuesto sólo se dan con avances parciales en obras y control? Esto me lleva a otra pregunta: ¿de donde va a salir el dinero para el 47% faltante de avance, si ya me queda un 15% restante en lo presupuestal para ejecutar?

2. En dos de los ejes fundamentales, se raja: Desarrollo económico y desarrollo social. El mismo informe lo celebra: 29,26% de avance en el primero y 35,81% en el segundo. ¿cómo celebrar algo tan pírrico? Sobre todo, porque la ejecución presupuestal (el billetico gastado) está en 61,90% en el uno y 74,19% en el otro. Realmente, no es de celebrar este informe en estos dos aspectos.
Las metas que se ponen son para cumplirlas bajo estándares duros, serios, que apuntan a mejorar las condiciones y calidad de vida.

Como ven, uno podría extenderse en la revisión del material (que muy bonito si es), pero en la práctica, me queda el sinsabor de que es una muy, muy buena presentación de resultados muy, muy discretos, por no decir algo que ofenda a las autoridades y de repente me convierta en un resentido social que no "ve" los avances del #ahorasi del alcalde.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Odiosas comparaciones

Desde pequeño, siempre he escuchado la frase: "Las comparaciones son odiosas" y no sé por qué. Imagino que debe ser porque cuando se comparan dos cosas y/o situaciones, indudablemente habrán resultados frustrantes para alguno de los analizados.

Ahora bien, los ejercicios comparativos permiten identificar falencias, oportunidades de mejora y en algunos casos, encontrar razones de marcadas diferencias.

En estos días tuve la oportunidad de realizar un artículo sobre el desempeño fiscal de Cartagena y Barranquillla en perspectiva comparada, para el periodo 2002 - 2011 de estas ciudades hermanas.

Pues bien, los resultados (conocidos por muchos de los lectores) no dejan bien ubicada a la ciudad. 

Si se analiza el avance en materia de infraestructura y garantía de los derechos fundamentales de Barranquilla en los últimos años y se compara con los resultados de Cartagena, la diferencia es, aparte de abrumadora, triste. No porque la "arenosa" cuente con más recursos, sino porque, con lo que le ha ingresado, los barranquilleros han sido significativamente mucho más organizados y juiciosos.

Entonces, ¿Qué pasa en Cartagena? ¿Por qué no despegamos como ciudad? Una mirada inicial de los ciudadanos podría enfocarse a mirar con qué contamos (en materia presupuestal) y para qué usamos eso con lo que contamos.

Reiteradamente la clase política de la ciudad nos ha hecho creer que el principal obstáculo para acometer obras de infraestructura de calidad es la falta de presupuesto, cuando la realidad es que los dineros han estado ahí, lo que finalmente ha sucedido es que la administración de los mismos no ha sido "eficiente", en el mejor de los casos.

Sin embargo, los gobiernos locales mienten descaradamente a los ciudadanos y cada vez que hay un nuevo periodo ejecutivo, salen a decir: hay que "organizar la casa" y "revisar las finanzas", para luego anunciar: "hay que apretarse el cinturón", porque no hay muchos recursos para invertir.

Y sobreviene lo de siempre: cortan gasto en salud, recortan programas sociales, disminuyen el apoyo al deporte y así, es como salen a decir con bombos y platillos, "ahora sí - (inserte la propaganda pagada con nuestros impuestos)".

Sin embargo, las cuotas burocráticas (OPS) no disminuyen sino que aumentan, los proyectos fútiles están a la orden del día y las adiciones presupuestales a proyectos de por sí con sobrecostos son la norma general.

En contraste, una persona que haya ido a Barranquilla en los últimos quince años observará lo positiva de su transformación: una ciudad menos excluyente, con una administración mucho más eficiente de sus recursos y con una infraestructura pensada para el largo plazo y con una visión de recuperar el liderazgo perdido.

¿Qué como lo se? Primero, que como dice el Padre Rafael Castillo: Las estadísticas cancelan las opiniones y las cifras de crecimiento económico (pero sobre todo social), así lo confirman.

Segundo, que el análisis comparativo del desempeño fiscal de ambas ciudades da cuenta de que en "la puerta de oro" están pensando en el bienestar colectivo y no en mega-complejos para universidades privadas.

Para finalizar, si alguno de ustedes quiere leer el documento sobre el cual me baso para realizar esta pequeña entrada, lo puede descargar aquí.

Saludos y felices fiestas.

sábado, 2 de febrero de 2013

Hay Festival

Esta noche fui al festival. No al selecto y muy cultural de libros y autores. Fui al Festival del Frito de Cartagena 2013. A comer, cómo no, fritos. Lo cierto es que no voy a hablar mucho, simplemente les compartiré unas foticos y los invito a que disfruten de estas delicias gastronómicas de nuestra tierra. Sí, se que el colesterol hay que cuidarlo, que eso no ayuda con la dieta... pero, qué carajos! hay que ir. 

Les recomiendo las arepas de huevo con camarón que están vendiendo en el Parque de los Leones, diagonal al Edificio La fuente, en el Pie de la Popa. No se arrepentirán.



La tarima del Festival

Todo muy organizado. En el parqueadero de Las Botas

Mis bellas acompañantes "jartando" dulces típicos

Arepa e huevo con camarón. Nótese la grasa en la servilleta. 

Mis hermosas acompañantes, disfrutando de las arepas.

Buenas noches amigos y enemigos. 



domingo, 13 de enero de 2013

La autopista a la playa

Luego de la boda de mi cuñado, los padres de mi novia decidieron ir a la paradisíaca isla de Barú, en el departamento de Bolívar, en el sector del parque Corales del Rosario.

Salimos a media mañana, después de un buen desayuno y esperanzados en pasarla bien, compartir en familia y disfrutar de este pedacito de cielo en la tierra.

Todo transcurrió con normalidad: llegamos, ubicamos los carros en las zonas de parqueo, nos sentamos frente a la playa, hubo los tradicionales baños de mar, deportes acuáticos, el infaltable pescado fresco (en mi caso mojarra roja frita) y mucha, mucha gente.
La playa hoy tenía múltiples azules... estaba hermosa

Cuando digo mucha, mucha gente, es en serio. Para esta época, este lugar es el destino favorito de miles de personas que llegan ahí por diferentes medios, en especial mar (en grandes yates o pequeñas lanchas) y tierra (en buses y autos particulares). 

Como en cualquier balneario, todo va bien mientras no sea temporada alta (léase: diciembre-enero, junio-julio, semana santa). Si por esos descuidos de la mente, a uno se le pasa que NO se debe ir en esta época, sucede lo que para muchos es una tragedia: se forman unos mo-nu-men-ta-les trancones de alrededor de cinco, seis horas esperando en la fila. 

En mi caso, fue de cinco horas totales.

Como iba comentando anteriormente, todo iba bien: los deportes náuticos, la gente, comida, descanso, hasta cuando recordamos que llegaba el momento de la partida. Estoy hablando de las 4.15 de la tarde. Como pudimos, recogimos nuestros motetes y tomamos el camino de vuelta. Con el recuerdo de una experiencia no tan agradable en el verano de 2004, tomé mi vehículo y como alma que lleva el diablo, logré rebasar en la ruta (la cual está en semi - óptimas condiciones) a unos 13 automóviles, hasta que llegué a mi lugar en la fila de pasada.

Muchos de ustedes se preguntarán el por qué corrí hasta la fila de pasada.

Resulta que para ir a Playa blanca por tierra, la persona debe ir en vehículo desde Cartagena hasta el corregimiento de Pasacaballos, ubicado cerca a la pujante zona industrial de Mamonal.

Al llegar ahí, debe abordar un ferry que cruzará, en cuestión de minutos, el canal del dique (último reducto del poderoso río Magdalena) y luego continuar en un camino asfaltado por partes, hasta llegar a la costa. Simple y sin complicaciones.

¿Donde está el problema? Para cruzar de un lado al otro, sólo hay tres ferrys en funcionamiento: uno con capacidad para tres vehículos, otro puede con 10-12 y otro pasa 16-18. Cada uno tarda en promedio de 6-8 minutos entre cargar los autos y recorrer el estrecho canal que separa Barú de Pasacaballos. No pasan simultáneamente, porque sólo hay dos lugares de descargue del lado de Barú. Así que hasta a ellos mismos les toca hacer fila.

¿Recuerdan cuando les mencioné que en la playa había mucha, mucha gente? 

Bueno, hagamos un cálculo simple: Digamos que habían unas 2000 personas que fueron a la playa en auto particular. No contemos los buses, camiones, mototaxis y otros "raros" medios de transporte que se ven en el caribe macondiano. 

Estas dos mil personas llegaron en grupos de a cinco (promedio arbitrario y al azar), así que mínimo habían 400 vehículos. Los cuales pasan, en promedio, 10 autos cada 8 minutos. Así las cosas, en la fila, a una persona común y corriente, se le pueden ir cinco horas o más, dependiendo de su lugar de pasada...

Como en un cuento de Cortázar

Ahora entienden el por qué corrí hasta la fila de pasada. Porque sabía que un carro hace la diferencia entre subirse a un ferry o tener que esperar la llegada de otro y tardar 10 o 15 minutos más en volver a casa. 

Sin embargo, la suerte no me acompañó y llegué a la fila con 300 carros o más por delante mío. ¡Todavía era de día!

Todavía era de día...

Conforme fueron pasando las horas, y la oscuridad fue haciendo presencia, recordé una experiencia del verano de 2004 en la que pasé 6 horas en el trancón y me acordé también del fabuloso cuento de Cortázar "La autopista al sur" en el que un irreal embotellamiento en la entrada a París dura días enteros y los personajes de la historia comienzan a interactuar entre sí, dando lugar a una maravillosa demostración de lo diversos que podemos llegar a ser los seres humanos.

Pues bien, hoy me hice amigo de los señores la van Hyundai, a quienes presté mi cargador del celular; conocí al vendedor de cervezas que estuvo tres veces en los evangélicos pero que se salió porque su carácter mundano pudo más que su facilidad para hacer milagros; ayudé al señor cuyo hijo estaba en Cartagena con la pierna a punto de ser amputada por una cangrena, me reí de unos conocidos que estaban a más o menos 70 carros del mío y que esperaban llegar a casa a las once de la noche, disfruté momentos de silencio y de paz nocturna mirando las estrellas en el límpido cielo de la isla, y sobretodo, también disfruté de ese monumental trancón. 

Porque como decimos en Colombia "el país más feliz del mundo", todo eso hace parte del paseo.
El ferry dice adiós a Playa Blanca... a las 10 de la noche...


martes, 10 de abril de 2012

¡Indignaos! - ¿en Cartagena?

La puesta en marcha de un local (de forma temporal) de la marca Juan Valdez en la Plaza de la Paz del centro de Cartagena, suscitó entre varios ciudadanos una polémica a favor y en contra de la iniciativa.
En medio del debate, surgen interrogantes para el trasfondo: ¿Por qué protestar por un café y no por otras situaciones más peliagudas de la vida de la ciudad? Otra podría ser: ¿Qué es lo que les duele a los ciudadanos? ¿Por qué sólo participamos 50 personas de la protesta pacífica?
Como diría el cantor: "una golondrina no hace verano". Mi hermano mayor me ha dicho siempre: "En Cartagena la gente no protesta, no está bien visto". Creo que en los prejuicios sociales, raciales y culturales está la respuesta a nuestra poca indignación ante los sucesos que van haciendo desaparecer lenta y progresivamente los atisbos de una ciudad emergente, para convertirla en un pueblo decadente y premoderno.
Como lo he manifestado en otras ocasiones, aquí seguimos dormidos cuando se trata de nuestros derechos y garantías fundamentales: Transcaribe, servicios,  mototaxismo, taxistas insufribles, inseguridad, etc, etc, etc. Leyendo el texto de Hessel, uno podría decir que Cartagena es una ciudad que es estóica por conveniencia. Que resiste por comodidad. Pero, ¿quién hace la ciudad sino sus habitantes? entonces somos nosotros los cómodos. los que no queremos salir de nuestra plácida zona de confort. ¿Ir yo a protestar? para qué, si igual siempre hacen lo que se les da la gana.
Es ahí cuando perdemos la batalla inexorablemente. No creo en los desmanes ni en la violencia, pero si en la fuerza de la protesta pacífica. 
Sinceramente no sé por donde podría comenzar o por qué específicamente la gente debería protestar en Cartagena. Pero yo diría que un buen comienzo sería hacer unas campañas en las que se seleccionen los cinco problemas principales de la ciudad y tanto el Concejo como la alcaldía tomen atenta nota y se den un plazo máximo para solucionar, digamos, en un año. Y esto sirva de control político a los gobernantes. Creo que es utópico. pero, ¿quién soy yo para negarme a soñar con que podemos construir ciudad?

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Sufriendo la política (parte II)

Agradezco a mi buen amigo Fayder Florez y a José Posada por sus comentarios en el anterior post: Me impulsaron a escribir nuevamente sobre el tema.

Hoy en la mañana fue el debate con los candidatos (pregunta: si son siete,¿por qué solo tres en el set?) a la alcaldía de Cartagena para el periodo 2012 -2015: No pudo ser más deprimente. 
En primera instancia, porque no fue debate. No se escucharon visiones de ciudad. Simplemente preguntas precintadas por el equipo periodístico de Caracol. Desde mi humilde perspectiva, todos respondieron como se esperaba sucediera:
- Campo, es locutor, maneja los medios y está muy pero muy bien asesorado. Fue el que mejor salió librado.
- María del Socorro, evidencia tres décadas en el Concejo: hacen, pero no se sabe exactamente qué.
- Dionisio, fue el peor librado. A pesar de tener el mejor programa de gobierno de los tres, quiso (y haciendo eco a mi anterior post) generar debate insultando a Campo (quien le lleva más de 40 puntos ventaja en intención de voto), cuando en realidad pudo haber sido aquel gerente del que se precia ser: una persona diplomática y que expone sus puntos, no las debilidades de los demás.
Viéndolo así, será un sufrimiento ver la arena pública en este último mes de campaña:
- Todos contra Campo. 
- Los "amigos" del voto en blanco, resurgirán como cuando no querían que ganara Curi.
- La agenda política pasará por quien tiene inhabilidades, quien no, quien financia a quien, quien tiene experiencia, quien no, y puras pendejadas sin trascendencia.
- Nos olvidaremos de la inseguridad galopante, del problema de orden público llamado Mototaxismo, dejaremos de lado al Mercado de Bazurto, de la corrupción imperante que nos azota; pensaremos con benevolencia que esos 5 billones de pesos del próximo cuatrienio, sólo son un espejismo.

Para finalizar, todo dejará de ser noticia respecto a la política (de paso, la ciudad), una vez se elija al próximo alcalde(sa), porque de entrada, estaremos en fiestas de Noviembre con su consabido valium para el intelecto del pueblo y cómo no, después nos dirán en la radio: Párale bolas que se está acabando el año, aunque apenas sea 20 de noviembre y ahí, se habrá acabado la fiesta y pensaré en escribir nuevamente este post, dentro de 4 años más, con los mismos problemas, pero con nuevos campos, marias del socorro y dionisios.



viernes, 8 de abril de 2011

¡Y se vino la fiesta del SL a Cartagena!

Los usuarios de software libre están de fiesta: Mañana 9 de abril se celebra en diversos puntos de América latina el FLISOL en su versión 2011. En Cartagena, el evento es organizado por SLCARIBE, la Universidad Tecnológica de Bolívar y un grupo de empresarios comprometidos con la libertad como factor de desarrollo en las empresas de base tecnológica.

Como en anteriores ocasiones, el evento estará dividido en dos grandes sectores: Instalación y Conferencias académicas. La idea principal es impulsar el software libre como estilo de vida que incluye la legalidad, el respeto por los demás y la colaboración y proactividad conjunta. 

Contará con la participación de ponentes nacionales y locales. Así mismo, está proyectado instalar SO y aplicativos libres en más de 80 computadores, para continuar el proceso comenzado en previas oportunidades.

DATOS TÉCNICOS
Festival Latinoamericano de Instalación de Software libre.
Lugar: UTB - sede Manga.
Hora: 8:00 a.m. a 5:00 p.m.
Costo: Entrada libre.
Invitan: UTB y SLCaribe.
¡No te quedes por fuera!

lunes, 27 de abril de 2009

¡Gracias Cartagena!

El 25 de abril de 2009 pasará a la historia como un gran día para el Software Libre en Cartagena: Más de 250 asistentes, 50 instalaciones y una agenda académica que consolida al Festival Latinoamericano de Instalación de Software Libre como una alternativa confiable que permite aumentar la productividad y el uso eficiente del software en computadores para el hogar, oficina y el sector empresarial.

Liderado por la Tecnológica Virtual, el evento contó con la participación de un equipo logístico de más de 30 personas, entre expositores, instaladores, organizadores y colaboradores, y con participantes del SENA, la Universidad de San Buenaventura, Edumática, CPE, entre otras organizaciones.

Agradecemos al público cartagenero su confianza y esperamos encontrarnos de nuevo en FLISOL 2010.

Una vez más, ¡Gracias, Totales!