lunes, 31 de octubre de 2011

A propósito de negros, pobres y champetuos.

Ayer fue un dia emocionalmente complejo para mí. Era mi primera votación en muchos años y tenía la ansiedad propia de los primerizos; algunos de los resultados electorales en el departamento y la ciudad favorecen lo nuestro; otros, hell no.
Sin embargo, lo que más me causó impresión fue ver cómo muchos de mis contactos de FB salieron a despotricar en contra de la elección de Campo Elías y a decir una serie de epítetos a veces hasta incoherentes respecto al que será el Alcalde Mayor de la Heroica durante los próximos cuatro años.
Sospecho que la intolerancia respecto a su gestión será uno de los ingredientes principales en el imaginario colectivo en los próximos meses y años: No bien ha llegado el tipo y ya "nos espera un negro futuro", "se acabó la ciudad" y "dejaremos de ser ciudadanos. ¿Cuántos de los que hacen este tipo de comentarios construyen ciudad en su día a día? ¿Cuántos salieron a votar masivamente? Ahora muchos se rasgan las vestiduras porque quedó un Comunicador Social y Administrador en salud. ¿Es que, la capacidad viene acompañada de un cartón o de una voluntad férrea de hacer las cosas bien? ¿Si los Honorables padres de la patria en su gran mayoría están más preparados que un Kumis y no hacen sino robar?

¿Cómo pudo suceder?
Preguntémonos cuántos de nuestros contactos en el FB sobreviven con menos de un dolar al día. No seamos tan extremos: ¿cuántos de ellos sobreviven con menos de 4 dólares al día? Ahora, de esos contactos, ¿cuántos viven en Cartagena? Mis sospechas se inclinan decididamente a que ninguno. Porque una cosa es la Cartagena que menciona Carlos Gustavo Mendez en su columna semanal y otra es la que se desbordó a votar por Campo Elías.

Esa ciudad que NO queremos ver. Esa ciudad champe, negra, torpe y hedionda (palabras de mi buen maestro, Ricardo Chica Gelis) que es un 70% de la población. Sucede que esa ciudad sobrevive con menos de 4 dólares al día: No me lo invento yo, son estadísticas del DANE, no mías y las pueden encontrar en cualquier cuaderno actualizado de coyuntura económica de la CCC. 

Entonces, ¿qué pasó? Volvamos un poco atrás la rueda del tiempo: Hace cuatro años, la gente se le volteó a Juan Carlos Gossaín en la recta final: Perdió con la Mariamulata. La gente en ese entonces le apostó al discurso del cambio y a cobrarle sus arrogancias al que hoy es el Gobernador (e) del departamento de Bolívar (irónico, ¿no?). Ahora, la gente le acaba de apostar a uno de sus iguales: negro, levantado y champe, como ellos. Porque no fueron 10 mil, o 20 mil votos; fueron 158 mil. Le sacó tres veces el puntaje a su directa competidora.

De nada valió el discurso inclusivo de Dionisio, o la apuesta social de Maria del Socorro. En palabras de mucha gente del común: Ahora que robe uno de los nuestros. OJO: aclaro, NO QUIERO que el man robe. NI LO ESPERO. sólo que es el discurso que le he escuchado a muchos taxistas con los que converso a menudo.

Campo supo vender la imagen que construyó a lo largo de años y años solucionando problemas en el Noticiero: ayudando a las personas con sus pequeños problemas del día a día, a que les pusieran la luz, a poner un "tatequieto" a Electrocosta, "aguas de Cartagena", etc. porque a la gente del común no le interesan las políticas macroeconómicas o que tenga un PhD, mientras no se le solucione el problema del agua, la luz o en el mejor de los casos, el del mercado. ¡Por eso ganó! 

Para finalizar, quiero retomar mis palabras: Sólo porque haya ganado Campo, los ciudadanos no dejamos de serlo: es más, ahora, más que nunca, nuestra ciudad nos necesita. El nuevo alcalde recibe un desastre: Transcaribe no está listo. la malla vial es un caos. Hay inundaciones por todos lados, la inseguridad, galopante. Ante este verdaderamente oscuro panorama, sólo queda encomendarse a nuestra divinidad preferida (por aquello de la libertad de cultos proclamada en la Constitución Nacional) para que Campo Elías cumpla: los cinco billones de pesos que está por aprobar el Concejo para el próximo cuatrenio sean para componer aunque sea un poco la cosa y no para despilfarrarlas en mandarinas.

lunes, 26 de septiembre de 2011

10 canciones, 10 motivos.

Con motivo de mi cumpleaños #31, estuve pensando en cuáles fueron esas canciones que marcaron una época en mi vida, por una u otra razón. Debo ser sincero: hice un recorrido y me emocioné nada más de escucharlas. 
Aquí les dejo un listado de canciones que pueden definir el recorrido de mi vida: 

Musa original – La escuché por primera vez en una tómbola de la “familia biffeña”. Recuerdo que estaban “Los Inéditos” y hacía un sol radiante ese día. Luminosa canción.


Cruz de navajas – Mi hermano y RJ y mi hermana Nuryta cantando juntos. Me daba mucha, mucha risa verlos cuando hacíamos concursos de canto los tres para divertirnos. Nuryta era fiel oyente de “Radio Tiempo” y esta canción estaba fuertemente (¿estaba?) inserta en su parrilla de programación. ¡Recuerdo a mi hermana disfrazada cantando este tema! 


Don’t cry – Tendría como unos diez o doce años y aún recuerdo claramente a mi hermano RJ y a mi primo Victor Hugo (cantando no sé en qué idioma) con las escobas y gritando a voz en cuello “don’t you don’t cry tonight). 



Busca por dentro – Cuando sonaba esta canción en las fiestas de barrio, las luces se apagaban y era el momento indicado para tomar la iniciativa y “sacar a bailar” a la niña que a uno le gustaba. Recuerdo claramente el temblor en las manos y el sudor en la espalda esperando el tan ansiado “sí, vamos”. 

De pies a cabeza – Inevitablemente tengo en mente la serie de televisión de “Pablo y Violeta”. Toda la música de Maná de los noventas marcó mi adolescencia, tiempos deliciosamente inocentes. “hoy te quiero más que siempre… hoy te adoro más que nunca…” 


El baile de los que sobran – Indiscutiblemente mi infancia/adolescencia estuvo marcada por mis hermanos y primos. Esta canción me recuerda a Victor Hugo y Ricardo José en casa de El Socorro en plenos tiempos del “rock en español”. Radioactiva, ropa negra, jeans ajustados y muchas locuras. 


A un minuto de ti / En algún lugar – Son dos canciones que me han acompañado a lo largo de mi vida. Las escuché por primera vez en un viejo casette que nos regalaron en el Congreso de la Amistad en Medellín en 1998. Me transportan a viejos tiempos del colegio, del liderazgo juvenil, campamentos, en fin, una buena, buena época. 


De Oro - ¿Quién no bailó (y aún lo hace) con esta canción? Podría decirse que era el himno abre fiestas o baile. Un ritmo cadencioso, muy suave, casi degustable, apto para el disfrute, el gozo constante mientras se recorre una cintura de forma casi que coqueta, indiscreta, ¡casual! 


Freak on a leash – Noches oscuras en Bogotá. Caminando con el “walkman” a todo volumen, ropa negra, gabardina, creyendo que era malo porque escuchaba “industrial rock”. Entre todas las porquerías que escuchaba para la época, Korn era lo mejorcito. 


La Cartera – Una vez regresé a Cartagena, comencé una buena época con mi buen amigo WIl florez: hacíamos fiestas, salíamos, descubríamos la vida. Esta canción me introdujo lentamente en el vallenato. Aún recuerdo la versión en vivo “pa los nenes, pa los nenes” que marcó toda una época para mí. 

Me divertí mucho haciendo este listado. Muy personal, pero divertido. Y a ustedes, ¿Qué música los marcó?

lunes, 19 de septiembre de 2011

Sobre la medición de la pobreza

IMAGEN: leosátira

Según me expresó en un post anterior mi buen amigo Fayder Florez, las soluciones a los problemas como el hambre, el desempleo y otras complejas situaciones del mundo actual no se dan en el terreno de lo político sino de lo técnico. 
Todavía no alcanzo a entender qué quiso decir el buen Fay con eso, pero supongo que tiene que ver con la forma en la que se desarrollan programas y políticas para atender, por ejemplo, el hambre en una región como el Cuerno de África, cuya población en medio del hambre de verdad (no como la de Juan Manuel Corzo) supera los 11 millones de personas.
De hecho, en Colombia se acaba de estrenar la nueva metodología para medir la pobreza, haciendo un poco de "benchmarking" (leáse copiando) del modelo inglés (Indíce de pobreza multidimensional) que suena hermoso, pero que en este país de mediciones y estudios previos eternos, está lejos de ser superado en el mediano plazo.
Es interesante ver cómo se configuran las estadísticas, como se va creando un nuevo escenario y tendencias. Sólo esperemos que no sea un juego técnico que termine dejándonos con nuevos indicadores pero sin mejores herramientas.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Seguimos dormidos

A pesar del cansancio que literalmente me está noqueando en este momento (luego de una ardua jornada laboral), no puedo dejar de hacer un comentario sobre la indignante noticia publicada en estos días en los medios sobre nuestro ejemplar presidente del Congreso y su iliquidez financiera para pagar la gasolina de los vehículos con los que se transporta.

Esta noticia es absolutamente INDIGNANTE, hiere en el orgullo de amor patrio. Como leí en uno de los foros: ¿Qué pensarán las personas que hoy no tienen para una panela? o mejor, ¿qué pensarán los pobres soldados que sobreviven dándose plomo con menos de un millón de pesos al mes? No sé con cuánta votación llegó este espécimen al Senado, pero realmente me duele por sus votantes. Se deben sentir estúpidos. Por lo menos, yo me sentiría.

Sin embargo, los medios no le darán más trascendencia sino que dejarán morir el tema entre mañana y pasado. Mientras tanto, ¿Qué decimos nosotros? ¿Por qué seguimos aletargados? No estoy diciendo que salgamos ahora como locos a "buscar revolución". No, me refiero a que ¿por qué no nos damos nuestro lugar como ciudadanos y sentamos nuestra voz de protesta con votos (o sea, cero para tipos como este)?  

Todo es del mismo color. Bien lo decían en la literatura: La única diferencia entre godos y liberales es la hora en la que se toman el tinto. Ya no hay principios, no hay debates, sólo rifirafes, discusiones etéreas, pero de fondo, al cerrar el telón, almuerzan todos en el mismo restaurante.

No sé por qué muchos de estos personajes no se sienten asqueados con sus propias conductas. No sé por qué nosotros no nos sentimos asqueados de sus conductas. No sé por qué nos quedamos callados. por qué no decimos nada. Alguien que me ayude a salir de este sentimiento de impotencia y frustración... ¡por favor!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Sufriendo la política (parte II)

Agradezco a mi buen amigo Fayder Florez y a José Posada por sus comentarios en el anterior post: Me impulsaron a escribir nuevamente sobre el tema.

Hoy en la mañana fue el debate con los candidatos (pregunta: si son siete,¿por qué solo tres en el set?) a la alcaldía de Cartagena para el periodo 2012 -2015: No pudo ser más deprimente. 
En primera instancia, porque no fue debate. No se escucharon visiones de ciudad. Simplemente preguntas precintadas por el equipo periodístico de Caracol. Desde mi humilde perspectiva, todos respondieron como se esperaba sucediera:
- Campo, es locutor, maneja los medios y está muy pero muy bien asesorado. Fue el que mejor salió librado.
- María del Socorro, evidencia tres décadas en el Concejo: hacen, pero no se sabe exactamente qué.
- Dionisio, fue el peor librado. A pesar de tener el mejor programa de gobierno de los tres, quiso (y haciendo eco a mi anterior post) generar debate insultando a Campo (quien le lleva más de 40 puntos ventaja en intención de voto), cuando en realidad pudo haber sido aquel gerente del que se precia ser: una persona diplomática y que expone sus puntos, no las debilidades de los demás.
Viéndolo así, será un sufrimiento ver la arena pública en este último mes de campaña:
- Todos contra Campo. 
- Los "amigos" del voto en blanco, resurgirán como cuando no querían que ganara Curi.
- La agenda política pasará por quien tiene inhabilidades, quien no, quien financia a quien, quien tiene experiencia, quien no, y puras pendejadas sin trascendencia.
- Nos olvidaremos de la inseguridad galopante, del problema de orden público llamado Mototaxismo, dejaremos de lado al Mercado de Bazurto, de la corrupción imperante que nos azota; pensaremos con benevolencia que esos 5 billones de pesos del próximo cuatrienio, sólo son un espejismo.

Para finalizar, todo dejará de ser noticia respecto a la política (de paso, la ciudad), una vez se elija al próximo alcalde(sa), porque de entrada, estaremos en fiestas de Noviembre con su consabido valium para el intelecto del pueblo y cómo no, después nos dirán en la radio: Párale bolas que se está acabando el año, aunque apenas sea 20 de noviembre y ahí, se habrá acabado la fiesta y pensaré en escribir nuevamente este post, dentro de 4 años más, con los mismos problemas, pero con nuevos campos, marias del socorro y dionisios.



miércoles, 31 de agosto de 2011

Sufriendo la política

Hace días tenía en mente hacer este post y todavía no es fácil organizar las ideas, pero ahí va: 

No sé si a ustedes les pasa que todo lo que tenga que ver con política les genera aversión o rechazo: ya no se sabe a quien creer, donde ir, qué leer, ni nada.Existe una falta de norte u horizonte respecto a partidos y líderes, que es mejor callar ante la abrumadora fuerza de este sinsentido.

Me duele mucho observar que para todos es "normal" ver cómo un político se pasa de los liberales a Cambio Radical y a los pocos meses, ya está otra vez en otro y así sucesivamente. Como si esto fuera poco, no se observa que alguien pueda decir: yo creo en esto, sino que "están con fulano". ¿Por qué? Algunos responden con pragmatismo y contestan que porque es mi amigo, porque es el que le da los contratos a mi familia, que porque piensa chévere...

Hace unos años, hablaba con unas personas respecto a Mockus, Peñalosa y Lucho, y lo que ellos habían logrado en Bogotá (cosa que después sufrió tremendamente la ciudad con Moreno) y de cómo las personas hablaban solamente de ellos, desconociendo todo el andamiaje que hay detrás, para llevar a una figura política al poder. 

Hoy, estos tres tenores, no están juntos: Peñalosa se alió con el bando del Uribismo (que entre otras no es una fuerza ideológica sino un partido entorno a un sujeto con mucho poder), Mockus coquetea con Petro (quien era abiertamente un crítico suyo en las pasadas presidenciales) y de Lucho, bueno, es mejor no hablar.

¿Y entonces? Entonces es que este despelote llamado Democracia en nuestra bella Colombia, es cada día más absurdo y proclive a la corrupción. Hay algunos elementos que destacaría (sin ser analista político, sólo una persona del común que piensa locuras y las escribe) de nuestro "poder para el pueblo":

- No tenemos ideología definida: El que manda es "Don Billete". Creer profundamente en algo es "mal visto" por nuestros detractores y puede terminar en tragedia.

- No se hace política, más bien es como un "mercado de opciones": No se ven debates en la arena pública, planes de gobierno (¿eso qué es?), horizonte político: ¡Eso no existe!.

- Para surgir, debes tumbar a alguno. La política en Colombia es tan medieval (creo que no solo en Colombia, no es si no mirar el caso Francia y DSK) que para poder surgir tengo que tejer cientos de intrigas, crearle "inhabilitaciones" a mi contendor, buscarle la caída como sea. Es como "Quítate tu pa ponerme yo".

Podría seguir enumerando más y más, pero ustedes no seguirían leyendo ni por el HP. Es más, no creo que hayan llegado a este punto de la lectura, porque sin escándalo, este tema, NO interesa.

Para terminar, quisiera dejar un fragmento de la discusión sostenida en el Congreso entre Galán Sarmiento y  el entonces congresista Santofimio Botero, que bien podría resumir todo este artículo:

"...el cinismo ya rebosó la copa. La nación no cree en los falsos profetas, palabras sobran. Lo que faltan son acciones sinceras que precisamente son las que no pueden asumir ni practicar los traficantes de la política".(Tomado de El espectador)

Buenas noches.

lunes, 29 de agosto de 2011

Pingüinos en la cama

Nuevamente aquí estoy. Nada trascendental. Esta mañana estaba desayunando y sonó una canción de Ricardo Arjona del album "Si el Norte fuera el Sur": Pingüinos en la cama. Por un instante me transporté en el tiempo a una antigua relación (muy antigua, por cierto) en la que parecería que Arjona se basó para escribir esta bella melodía. Me reía solo mientras masticaba los alimentos, pero me dio mucha risa confirmar que no estamos solos en  nuestras historias de vida. En un momento u otro, a todos nos ha pasado.
Ojalá la disfruten tanto como yo.


Para aquellos que quieran ver la letra: Clic aquí.