miércoles, 31 de agosto de 2011

Sufriendo la política

Hace días tenía en mente hacer este post y todavía no es fácil organizar las ideas, pero ahí va: 

No sé si a ustedes les pasa que todo lo que tenga que ver con política les genera aversión o rechazo: ya no se sabe a quien creer, donde ir, qué leer, ni nada.Existe una falta de norte u horizonte respecto a partidos y líderes, que es mejor callar ante la abrumadora fuerza de este sinsentido.

Me duele mucho observar que para todos es "normal" ver cómo un político se pasa de los liberales a Cambio Radical y a los pocos meses, ya está otra vez en otro y así sucesivamente. Como si esto fuera poco, no se observa que alguien pueda decir: yo creo en esto, sino que "están con fulano". ¿Por qué? Algunos responden con pragmatismo y contestan que porque es mi amigo, porque es el que le da los contratos a mi familia, que porque piensa chévere...

Hace unos años, hablaba con unas personas respecto a Mockus, Peñalosa y Lucho, y lo que ellos habían logrado en Bogotá (cosa que después sufrió tremendamente la ciudad con Moreno) y de cómo las personas hablaban solamente de ellos, desconociendo todo el andamiaje que hay detrás, para llevar a una figura política al poder. 

Hoy, estos tres tenores, no están juntos: Peñalosa se alió con el bando del Uribismo (que entre otras no es una fuerza ideológica sino un partido entorno a un sujeto con mucho poder), Mockus coquetea con Petro (quien era abiertamente un crítico suyo en las pasadas presidenciales) y de Lucho, bueno, es mejor no hablar.

¿Y entonces? Entonces es que este despelote llamado Democracia en nuestra bella Colombia, es cada día más absurdo y proclive a la corrupción. Hay algunos elementos que destacaría (sin ser analista político, sólo una persona del común que piensa locuras y las escribe) de nuestro "poder para el pueblo":

- No tenemos ideología definida: El que manda es "Don Billete". Creer profundamente en algo es "mal visto" por nuestros detractores y puede terminar en tragedia.

- No se hace política, más bien es como un "mercado de opciones": No se ven debates en la arena pública, planes de gobierno (¿eso qué es?), horizonte político: ¡Eso no existe!.

- Para surgir, debes tumbar a alguno. La política en Colombia es tan medieval (creo que no solo en Colombia, no es si no mirar el caso Francia y DSK) que para poder surgir tengo que tejer cientos de intrigas, crearle "inhabilitaciones" a mi contendor, buscarle la caída como sea. Es como "Quítate tu pa ponerme yo".

Podría seguir enumerando más y más, pero ustedes no seguirían leyendo ni por el HP. Es más, no creo que hayan llegado a este punto de la lectura, porque sin escándalo, este tema, NO interesa.

Para terminar, quisiera dejar un fragmento de la discusión sostenida en el Congreso entre Galán Sarmiento y  el entonces congresista Santofimio Botero, que bien podría resumir todo este artículo:

"...el cinismo ya rebosó la copa. La nación no cree en los falsos profetas, palabras sobran. Lo que faltan son acciones sinceras que precisamente son las que no pueden asumir ni practicar los traficantes de la política".(Tomado de El espectador)

Buenas noches.

lunes, 29 de agosto de 2011

Pingüinos en la cama

Nuevamente aquí estoy. Nada trascendental. Esta mañana estaba desayunando y sonó una canción de Ricardo Arjona del album "Si el Norte fuera el Sur": Pingüinos en la cama. Por un instante me transporté en el tiempo a una antigua relación (muy antigua, por cierto) en la que parecería que Arjona se basó para escribir esta bella melodía. Me reía solo mientras masticaba los alimentos, pero me dio mucha risa confirmar que no estamos solos en  nuestras historias de vida. En un momento u otro, a todos nos ha pasado.
Ojalá la disfruten tanto como yo.


Para aquellos que quieran ver la letra: Clic aquí.

miércoles, 29 de junio de 2011

Tan Le: Mi nueva heroína personal.

Ayer fue un día intenso en #cpartyco. Hubo de todo un poco para mí: charlas enriquecedoras, descarga de películas, juegos y música, talleres y la buena compañía del bonche UTB:  desde ex-compañeros de trabajo hasta antiguos estudiantes y colegas de la carrera. Balance: 10 de 10.


Le otorgo este valor por la conferencia estelar de Tan Le sobre Neuroingeniería y las infinitas posibilidades de controlar objetos con la mente. Durante la demostración de un dispositivo para el uso de la mente como un motor que genera acciones con solo pensarlas, quedé extasiado al ver el poder del cerebro humano y cómo estamos tan pero tan cerca de lograr cosas que antes parecían de ciencia ficción.

En términos generales, Le habló sobre el cerebro, ciencia de frontera, neuroingeniería y otros temas interesantes. Resalto tres enseñanzas de su conferencia:
1. El cerebro es el futuro. Nuestros mayores avances  se darán en la medida en que exploremos las posibilidades que nos ofrecen las neuronas y sus formas de comunicación. Según entendí, el que lidere I+D sobre esta temática estará a la vanguardia y le esperan fructíferos dividendos.
2. El trabajo colaborativo expande tus posibilidades de éxito. Mencionó la importancia de investigar y desarrollar de forma colaborativa, lo cual no implica regalar tu trabajo, sino darte cuenta de que no eres el único que puede generar ideas en torno a un tema; entonces,  colaborar se vuelve una catapulta para procesos de innovación, puesto que entre más ideas se creen, más opciones de desarrollo se tendrán.
3. No dejar dormir al cerebro. Puesto que el cerebro también envejece con los años y pierde capacidad general, es muy importante mantenerlo activo, enfocándose en tareas e investigaciones que requieran gran concentración y dedicación para fortalecer las funciones de comunicación de nuestras neuronas.

Con estas tres lecciones me fui a dormir más que satisfecho por el día número dos de evento. Espero ponerlas en práctica. Continuaré el proceso de crecimiento.

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Sobre Tan Le
Nacida en 1977, Vietnamita - australiana.
Cofundadora de Emotiv
Más información (en inglés): wikipedia

martes, 28 de junio de 2011

En vivo desde CPC04

Nuevamente al ruedo luego de un largo mes de ausencia de las redes sociales. Ha sido un periodo de desconexión de twitter, FB y otras plataformas, para dedicarme a lo esencial, al core del negocio: vender.
Sin embargo, en medio de tanto trabajo, tocó hacer una pausa obligada para asistir al evento de tecnología más grande de Colombia: Campus Party Colombia en su versión 2011.

Para mí, neófito tecnológico es impresionante la cantidad de gente (casi 4500 personas), equipos y empresas que participan activamente en el evento. De hecho, me siento a gusto entre tantos computadores, tecnologías y cosas de avanzada.

Han hecho presencia empresas como Intel, Telefónica, Siemens, Nokia, Oracle, entre otras. También hay algunas de la escena nacional como El Tiempo, Metrotel, SENA y muchas más.

Algunos de los que leen esta entrada se preguntarán: ¿Qué se hace en Campus party? la respuesta no es sencilla ni simple; se puede hacer de todo. En mi caso particular, vengo a hacer networking, seleccionamiento de proveedores y antes que otra cosa, empaparme de tecnología y procesos de innovación.

Desde el mismo momento en que uno llega a la Arena, se comienza a sentir el ambiente de tecnología: cientos de almas conectadas a los servidores centrales, para descargar contenidos digitales de todo tipo a velocidades asombrosas: música, vídeos, juegos, etc... 


Pero no sólo es eso, también se trata de relaciones, networking, trabajo colaborativo, experiencias compartidas y una serie de posibilidades que se dan en la medida en que el participante está decidido a que su experiencia sea lo más enriquecedora y productiva posible.


De igual forma, hay contenidos estelares, charlas técnicas, talleres participativos y encuentros informales, en los que se generan nuevos contenidos, se establecen relaciones y la gente aprende tecnología haciendo.


No me queda más que invitarlos a que sigan el evento por streaming desde la página principal. No se arrepentirán.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Yo también tomé agua de la manguera... y ¡sobreviví!

Hace poco, en una velada en casa de Carlos Miranda, hablábamos de todo un poco y en un momento dado, surgió el tema de los programas de televisión de nuestra infancia y las actividades que realizábamos a diario en aquel entonces.

Surgieron múltiples comentarios y anécdotas y cada quien expresó alguna forma de inquietud respecto a la niñez de nuestros chiquillos de hoy en día. No quiero ser malinterpretado... la intención no es pontificar sobre si está mal o bien que los niños hagan las mismas locuras que nosotros hacíamos, sino que ahora es muy diferente el asunto... y eso que no han pasado más de 20 años desde aquellas épocas. (si, no soy un culicagado)

Curiosamente, en un mundo que habla de las libertades e individualidades, precisamente sucede todo lo contrario: La tecnología nos ha ido aglutinando, masificando, homogeneizando lenta e inexorablemente. Algunos autores se rasgan las vestiduras y filosofan sobre los apocalípticos e integrados. A mi, particularmente me divierte y me hace sentir muy, pero muy feliz de haber tenido mi infancia en la época en que la tuve.

Son varias razones para llegar a esta conclusión:
1. No crecí en años de guerras mundiales, donde los niños fueron de la población  más perjudicada por estos conflictos. 
2. Crecí en una época que si bien ya existían unos asomos de tecnológia, todavía no era la nota imperante.
¿Alguna vez han hecho el ejercicio de pensar si ustedes hubiesen nacido en la Edad Media?

Entonces, confieso que fue muy divertido jugar bolita uñita, trompo, bañarse en pozas, saltar belillo, jugar a la peregrina (rayuela en otros lugares), elevar cometas y otras actividades físicas que me hacían llegar a la casa a dormir de una (por eso estaba tan flaco). 

Sin embargo, también jugué Atari (5600), Nintendo (NES, SNES, 64), Sega (génesis), jugué en Videoplay (lugar para videojuegos), tuve maquinitas (predecesores del DS y gameboy) y aquí estoy también. 

A lo que quiero llegar es que, el hecho de que en algunas de las infancias de muchas personas, el uso de aparatos tecnológicos hubiese estado restringido por situaciones ya fueran económicas o de disponibilidad en su país de origen, no quiere decir que todo esté perdido frente a esta nueva generación que Lopez muy bien llama la Z.

Creo importante entonces, descubrir escenarios equilibrados para el disfrute de la infancia de nuestros pelaos: que jueguen en la calle y se embarren hasta el cogote, pero que también disfruten su época tecnológica con los mayores adelantos posibles. 

De hecho, muchos de esos que hoy colocan las cadenas (nostálgicas en su gran mayoría) son los primeros en comprarles a los hijos el WII que nunca tuvo, el aire acondicionado en el cuarto deseo, etc... a lo que yo me pregunto... ¿Qué piensan ustedes?

lunes, 23 de mayo de 2011

¿Cómo no te voy a querer?

Hace muchos años, en una bella y soleada mañana cartagenera me encontré frente a frente con el idioma español: Era un diccionario de sinónimos y antónimos de Ramón Sopena. Era hermoso: tapa gris con letricas y palabras en la solapa. Me lo regaló mi papá con una dedicatoria que aún recuerdo perfectamente: "Para mi hijo Pablo, gran dominador del idioma; que el utilizarlo te lleve a nuevos e insospechados caminos". 

Ese pequeño detalle, marcó el inicio de mi estrecha y profunda relación con las palabras. Hoy reflexiono sobre la importancia de éstas en mi vida y me descubro sonriendo mientras escribo esta entrada. Antes que nada, me río porque disfruto tanto del contacto con las letras y las palabras, con sus significados y sentidos, tanto como los matemáticos de corazón sueñan por las noches con resolver la hipótesis de Riemann.

Una de las razones por las cuales disfruto tanto mi trabajo es porque en mayor o menor medida, siempre estoy jugando con palabras, construyendo discursos, revisando estilos o cualquier cosa relacionada con construcción de sentidos en las letras y oraciones. Así que piensen bien los detalles que van a dar, nunca saben cuánto marcarán el destino de una persona con un hecho aparentemente insignificante como regalar un diccionario.

Eso me lleva a continuar con la idea principal de esta entrada: contarles que mi relación con las palabras y oraciones es de siempre y abarca de lado a lado mi vida, pasando por el toque romántico inefable de los creyentes en el poder infalible de un buen vocabulario, de una correcta expresión tanto oral como escrita.

Tanto así, que mientras los ídolos de mis amigos eran los jugadores del Real Madrid y el Barza o cantantes de moda, yo levantaba niñas a punta de transformar poesías y acomodarlas al lenguaje coloquial, emulando a mis poetas favoritos como Benedetti, Niño, Becquer. 

Recuerdo claramente una vez que cuando tenía 16, le hice firmar a una nena un contrato autenticado en el que ella adquiría mi corazón; o la vez que cuando a mi buen amigo Wil Florez la novia de ese entonces le mandó una boleta de citación a un juzgado (falsa, por supuesto) por haberle robado el corazón. Y así, tendría múltiples oportunidades para que ustedes conocieran cómo ha influenciado la poesía mi vida. En especial, esta que les pongo a consideración, del gran maestro Jairo Anibal Niño (recomendada por mi bella hermana Nuryta): 

¿Cómo no me vas a querer?

Cómo no me vas a querer 
si soy un bombero heroico
que acaba de salvar a un gato
al que se le incendiaban
seis de sus siete vidas.

Cómo no me vas a querer
si soy el capitán de la nave
que se posa suavemente
en una América del sur
de un planeta lejano.

Cómo no me vas a querer
si acabo de ganar
-por amplio margen-
la Vuelta a Colombia en bicicleta
y el Tour de Francia.

Y definitivamente
cómo no me vas a querer
si soy capaz de soñar todos los sueños,
incluso el más lindo de todos:
soñar que tú me amas.

Como me puso mi hermana en la carta que me mandó de Bogotá con este poema: 
Flaquito, qué tal el final? demoledor, cierto?
Si.

Que lo disfruten.

lunes, 16 de mayo de 2011

Price Tag

Hoy quiero compartir con ustedes una canción que escuché en la mañana. Me recordó una esencia que no se nos debe olvidar: No todo es dinero en esta vida. Hay cosas que valen la pena: Aquel helado, esa comida con la familia, ese paseo con los amigos, aquella ida a jugar PS o paintball... Estos días han sido magnificos para mi. Me he reencontrado con viejos amigos, he salido un poco de la rutina (por momentos), pasé un fin de semana maravilloso en casa de mis papás con mi hermanita Gisse y mi mamá. Nos divertimos tanto el día de la madre! En fin, este post, con un aire de nostalgia y ganas de compartir en familia, viene precisamente cargado de música para el alma. Forget about the price tag. (Olvídate del precio).


No nos olvidemos de la letra.

¡Que lo disfruten!