Ayer, leyendo uno de los post recomendados por Erikapao y luego de una conversación muy profunda con lauri, me acordé que he matado el amor en algunas ocasiones. Afortunadamente, el amor es como los cabellos de medusa, que si no se corta de raíz en tu vida, siempre renacerá de una u otra forma.
A lo que me quiero referir inicialmente, es a las formas de morir el amor. Principalmente, se pueden identificar dos: Uno, cuando muere un ser amado. la otra, cuando el ser amado mata el amor que le tienes con sus actos o tu matas el amor que le tenías como consecuencia de tus o sus actuaciones.
En la primera manifestación, se trata de algo que se sale de las manos de uno, algo que no podemos controlar, puesto que no tenemos poder alguno sobre la muerte. Cuando esto sucede, el amor se sublima, se vuelve de otro talante, porque se cristalizan los buenos recuerdos, las situaciones agradables se guardan en los rincones del alma y aparecen las idealizaciones. Esta es una forma bonita de que muera el amor. No me malinterpreten, pero es mejor que muera así y no de la otra, a continuación.
En esta, el amor muere por asesinato, por así decirlo. resulta, y recordando el post de ayer, muerto porque los actos del uno u otro llevaron al punto en que no hubo retorno. Se le mata con varias armas: la mentira, el engaño, los celos, el desprecio, el maltrato, la ira y otras armas blancas más. Pero van matándolo, poco a poco hasta que simplemente, un día amaneció muerto y ya. Es triste, demasiado para mi gusto, pero sucede.
¿Pero saben? el amor, y por favor acompáñenme a creerlo, es como el ave fénix. renace de sus cenizas. yo lo he matado dos veces. y por supuesto, ha renacido. No hacia esa misma persona, sino que se ha transformado. y cuenta con algunas armas también: la paciencia, el cariño, la escucha, la confianza, el respeto, la bondad, el entendimiento y la prudencia, entre otras, igual de importantes.
¿Ustedes qué creen? Particularmente soy un convencido de esta realidad, ya que si no fuera porque el amor renace, la gente no sería feliz.
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