lunes, 21 de mayo de 2012

Opinión vs investigación

Ayer leí un artículo de @vladimirolarte sobre la situación actual de la pobreza en Colombia, el cual puede ser leído haciendo clic aquí. Lo interesante del texto no son las cifras que plantea (conocidas por pocos, ignoradas por muchos) sino, desde mi perspectiva, lo siguiente:

1. Lo sencillo del lenguaje y la imparcialidad en la práctica investigativa. Como si fuera un diálogo mayéutico, se formula una pregunta y a medida que se avanza en la respuesta, se van mostrando hechos concretos, factores que inciden y números que, aunque difíciles de digerir, son concluyentes de una realidad.

2. La visión desde una perspectiva alejada de la polarización y la política, centrada en la presentación de unos hechos que son comunes al colombiano de todos los estratos y con la esperanza de avanzar en el diálogo para encontrar rutas estratégicas para la solución de estas problemáticas.

Teniendo en cuenta estos dos factores, me atrevo a plantear un interrogante: ¿Por qué nuestro periodismo de opinión/investigación parece estar a la caza de errores de los gobernantes corruptos/no-corruptos y no en la búsqueda de hechos concretos de nuestras realidades, independiente de la política y sus practicantes?

Para contrarrestar esta falta de criterio, desde la ciudadanía hay iniciativas que han avanzado en las redes sociales, grupos de interés de universidades y centros de pensamiento hacia la búsqueda de una conciencia social en temas centrales a la gente: economía, salud, educación, entre otros.

Valdría la pena preguntarse el por qué no dudamos, no contrastamos y sobretodo, a veces nos olvidamos de pensar.

martes, 8 de mayo de 2012

Consideraciones impertinentes

La varicela me brindó la posibilidad de explorar mi pensamiento durante 18 cortísimos días de vacaciones forzosas.
En este lapso, llegaban dispersas ideas sobre temáticas diversas. Una en especial: ¿Por qué nuestro país, con tantas posibilidades, no pasa de ser una ilusión de lo que podría ser? Digo, ¿un potencial país y no un país real?
Aunque hay muchas respuestas y voces autorizadas (por quién no lo sé, pero las hay), creo sinceramente que se debe en gran parte, a la ignominiosa ignorancia de nuestros políticos de turno. No me refiero a que no tengan un título, o que deban estar más preparados que un kumis, no. Hablo de la ignorancia de mantener al pueblo bruto e inculto, para ellos enriquecerse constantemente. Por eso fabrican tantas cortinas de humo, por eso hay tanta corrupción, porque ellos, nuestros políticos, no han superado la ignorancia medieval en la que están sumidos: por eso hay procuradores religiosos, carruseles de todo tipo y sobretodo, tanta pobreza mental que nos asfixia lenta y progresivamente.
Hay días en los que amanezco optimista y creo que todo puede ser mejor, como rezan los slogan de un banco, pero ya ven, la varicela ha hecho estragos en mi capacidad de entendimiento a uno de los países "más felices del mundo".
Porque, en realidad, el pueblo no es ignorante. Sabe que pasan todas estas cosas, y aún así, sigue eligiendo a los mismos con las mismas. Creo más bien que se trata de un juego perverso de la sociedad en la que, es mejor que todos sigamos pobres, porque ya llegará un día (al estilo de los juegos del hambre) en que la buena fortuna tocará a mi puerta y podré romper el cerco y pasar a mirar los toros desde el palco. Hasta en canciones queda: 
"Pronto llegará, 
El día de mi suerte 
Sé que antes de mi muerte 
Seguro que mi suerte cambiará"...


Sin embargo, ese día nunca llega, todo sigue igual y nada cambia. Aunque Mercedes diga todo lo contrario.
Para finalizar este corto post que cierra el ciclo de la convalecencia, citaré al gran maestro Carl Sagan, cuya siguiente frase, fue la inspiración para escribir el día de hoy. 
"We have also arranged things so that almost no one understands science and technology. This is a prescription for disaster. We might get away with it for a while, but sooner or later this combustible mixture of ignorance and power is going to blow up in our faces."
"También hemos arreglado las cosas de tal manera que casi nadie entienda la ciencia y la tecnología. Esta es una receta para el desastre. Puede que la evitemos por algún tiempo, pero tarde o temprano, esta explosiva mezcla de ignorancia y poder explotará en nuestras caras".