martes, 8 de mayo de 2012

Consideraciones impertinentes

La varicela me brindó la posibilidad de explorar mi pensamiento durante 18 cortísimos días de vacaciones forzosas.
En este lapso, llegaban dispersas ideas sobre temáticas diversas. Una en especial: ¿Por qué nuestro país, con tantas posibilidades, no pasa de ser una ilusión de lo que podría ser? Digo, ¿un potencial país y no un país real?
Aunque hay muchas respuestas y voces autorizadas (por quién no lo sé, pero las hay), creo sinceramente que se debe en gran parte, a la ignominiosa ignorancia de nuestros políticos de turno. No me refiero a que no tengan un título, o que deban estar más preparados que un kumis, no. Hablo de la ignorancia de mantener al pueblo bruto e inculto, para ellos enriquecerse constantemente. Por eso fabrican tantas cortinas de humo, por eso hay tanta corrupción, porque ellos, nuestros políticos, no han superado la ignorancia medieval en la que están sumidos: por eso hay procuradores religiosos, carruseles de todo tipo y sobretodo, tanta pobreza mental que nos asfixia lenta y progresivamente.
Hay días en los que amanezco optimista y creo que todo puede ser mejor, como rezan los slogan de un banco, pero ya ven, la varicela ha hecho estragos en mi capacidad de entendimiento a uno de los países "más felices del mundo".
Porque, en realidad, el pueblo no es ignorante. Sabe que pasan todas estas cosas, y aún así, sigue eligiendo a los mismos con las mismas. Creo más bien que se trata de un juego perverso de la sociedad en la que, es mejor que todos sigamos pobres, porque ya llegará un día (al estilo de los juegos del hambre) en que la buena fortuna tocará a mi puerta y podré romper el cerco y pasar a mirar los toros desde el palco. Hasta en canciones queda: 
"Pronto llegará, 
El día de mi suerte 
Sé que antes de mi muerte 
Seguro que mi suerte cambiará"...


Sin embargo, ese día nunca llega, todo sigue igual y nada cambia. Aunque Mercedes diga todo lo contrario.
Para finalizar este corto post que cierra el ciclo de la convalecencia, citaré al gran maestro Carl Sagan, cuya siguiente frase, fue la inspiración para escribir el día de hoy. 
"We have also arranged things so that almost no one understands science and technology. This is a prescription for disaster. We might get away with it for a while, but sooner or later this combustible mixture of ignorance and power is going to blow up in our faces."
"También hemos arreglado las cosas de tal manera que casi nadie entienda la ciencia y la tecnología. Esta es una receta para el desastre. Puede que la evitemos por algún tiempo, pero tarde o temprano, esta explosiva mezcla de ignorancia y poder explotará en nuestras caras".


No hay comentarios.: