sábado, 16 de mayo de 2015

A propósito del día del Maestro...

Hace unos días, pensaba en quiénes eran esos maestros que influenciaron positivamente mi vida, desde la infancia hasta el posgrado, y la lista (gracias a Dios) es nutrida: 

Mi maestro de 4º - Jaime Fuentes Gil, gran influencia para que hoy día me guste tanto el lenguaje. Recuerdo con amor las diferencias sobre "bate" y "vate", antes de "p" y "b" se escribe "m", "los libros son nuestros mejores aliados"; y así, muchas y variadas enseñanzas.

También recuerdo haber admirado profundamente a mi profesora de Sociales: Cecilia; capítulo aparte merecen eminencias como Calixto Gonzales Lares, mi venerado profesor de Ciencias Naturales: El popular "biólogo", cuya primera respuesta a un asustado estudiante en 7º que dijo: "Viedda" (exclamativo costeño para "mierda") aún la recuerdo: "No es mierda, es Biología". O su frase única: Soy del excelso pueblo de San Onofre, donde la inteligencia es peste y aún nadie se ha vacunado".

Maestros sin tiempo ni espacio: así fueron para mí, grandes hombres como Eparkio Vega: "los señoritos de la esquina caliente, a ver si dejan escuchar", o el mítico "Raymundo Gomez-Casseres", primer profesor que se atrevió a ponerme un uno cuando osé hablar mierda en un examen sobre La llamada de la Selva, de Jack London; nítidamente viene a mi mente la tercera pregunta del examen: "Describa el incidente con los Yeehawks y explique la rabia de Buck". Eso era comprensión de lectura, ¡señores!

Maestros que marcaron una época para mí; en mi fugaz paso por Ing. de Sistemas, Gonzalo Garzón y Juan C. Mantilla; luego en Com. social, el gran Julio Gómez, de una pasión incansable por la excelencia académica y personal: dos veces le perdí Taller de Prensa, no por no saber escribir, sino por no entregar los trabajos para el periódico. Gran maestro, dentro y fuera de clases. Al final, como era de esperarse, se la gané con honores. Ha sido un referente en mis cortas ocasiones de profesor.

Pero, definitivamente hay maestros que cambian tu forma de ver la vida y que en tu corazón, deseas ser como ellos: Una fuente de inspiración. Un ejemplo de este tipo de docentes es Ricardo Chica, de la UDC, dueño del extinto "chicamóvil", maluco como el putas, pero tipo entre tipos. Fue polo a tierra cuando estaba comenzando el énfasis de com. para el desarrollo. Aún recuerdo la clase cuando preguntó: ¿Cuál es el carácter "decimonónico" de la modernidad? Ninguno pudo responder, a lo que espetó: Por eso es que estamos en la más profunda, pelle y absurda ignorancia, ¡porque ustedes no leen!

Gran apoyo en los tiempos difíciles del comité curricular en com. social 2006, director de mi tesis de pregrado, apoyo para ser recibido en la maestría en el Externado, apoyo ahora que quiero aspirar al doctorado, le debo el referente aspiracional, en palabras de política pública.

Pero, tengo que dar gracias a Dios por mis tres mayores maestros: Mi mamá (en la boca del horno se quema el pan y por encima de mí, mi ropa, y si me molesta me la quito), mi papá (nunca me sentiré rey destronado ni ángel abolido mientras viva) y mi hermana mayor, referente de sabiduría, templanza y amor por los demás.

A todos ellos, gracias por sus enseñanzas. Definitivamente, dejaron huella en mi vida y pensamientos. Gracias, infinitas.

PD. Agradezco al lector desconocido las dos correcciones sobre el profe Calixto. También le agradezco leerme, aunque le valgan verga mis recuerdos. ¡Abrazos!


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