martes, 5 de abril de 2016

El índice de fragilidad de los Estados

Esta información procede de: 
a) www.datosmacro.com - de la cual sale la gráfica "Colombia - Índice  Mundial de Fragilidad - Datos Macro".
Fuente: Datos Macro.
b) elordenmundial.com - de la cual sale el texto (explicativo) hasta la parte en la que se habla específicamente de Colombia. Procede de un artículo del historiador español Adrian Blasquez. Luego, van los datos de Colombia y su correspondiente análisis descriptivo.
Fuente: El orden mundial.


EL ÍNDICE DE FRAGILIDAD DE ESTADOS

Fund for Peace es una institución educativa y de investigación, sin ánimo de lucro y no gubernamental que se dedica a “prevenir los conflictos violentos y promover una seguridad sostenible” a través de la investigación, la educación y la participación de la sociedad civil. 
Fund for Peace se centra en los problemas de los llamados Estados débiles y fallidos. Su objetivo es “crear herramientas prácticas y enfoques para la mitigación de conflictos” que sean útiles para aquellos que forman parte en el proceso de toma de decisiones. Esta institución con sede en Washington, es especialmente conocida por la elaboración de una publicación, editada anualmente y desde 2005, conocida como Índice de Fragilidad de Estados o Fragile States Index. 

El índice recoge desde 2013 información cerca de 178 países y sigue dos criterios para discernir qué países deben ser incluidos en el estudio y cuáles no: 
  1. Ser miembro de las Naciones Unidas. 
  2. Existencia de una cantidad determinada de contenido e información disponible para los principales análisis. 

De esta forma, varios países cuyo estatus no es definitivo (como Taiwán o Kosovo) quedan excluidos hasta que su condición política y su pertenencia a las Naciones Unidas sean ratificadas definitivamente. 

Una vez analizado y puntuado cada uno de los indicadores, se suman las puntuaciones y se obtiene un resultado final. Atendiendo a ese resultado, en el que a mayor puntuación, más fragilidad, se elabora una lista en la que el país más frágil ocupa el primer lugar y el menos frágil el último. Además se elabora un mapa cromático en la que se preestablece una escala de colores a la que a cada tono le corresponde una variable de puntuaciones, de manera que a cada país se le asigna un color conforme a la puntuación obtenida en el ranking. De esta manera, el mapa facilita la comprensión y el análisis del mapa, ayudando a estudiar cada país de forma particular y las diferentes regiones desde una perspectiva más amplia y global. 

Para poder entrar en una plena reflexión y valoración de los resultados, primero es necesario realizar un ejercicio de abstracción y tratar de delimitar el objeto de estudio, establecer los límites del término. Definir por lo tanto qué se entiende por fragilidad de un Estado. Fund for Peace señala que los estados frágiles poseen una serie de características o atributos en común: 
  • Pérdida del control físico del territorio o del monopolio del uso de la fuerza.
  • Erosión de legitimidad de la autoridad de turno para llevar a cabo decisiones colectivas. 
  • Incapacidad de proporcionar servicios públicos básicos. 
  • Incapacidad de interactuar con otros estados como miembro propio de la comunidad internacional. 
De esta forma, cada uno de los doce indicadores de los que se compone el índice hará referencia a cada una de estas características, facilitando así la numerización y clasificación del fenómeno para su posterior valoración. Los indicadores se dividen en tres grandes bloques, cada uno de ellos con varios subapartados que a la vez recogen distintos conceptos y fenómenos:

Indicadores sociales:
  1. DP - Presiones demográficas
  2. REF - Refugiados y personas con desplazamiento interno.
  3. GG - Paranoia de grupo (rabia de grupo, queja grupal, etc).
  4. HF - Fuga de cerebros y capital humano.


Indicadores económicos:

  1. UED - Desarrollo económico desigual.
  2. ECO - Pobreza y deterioro económico.

Indicadores políticos y militares:
  1. SL - Legitimidad del Estado.
  2. PS - Servicios públicos.
  3. Derechos humanos y el imperio de la ley.
  4. Aparato de seguridad.
  5. Élites divididas
  6. Intervención externa.

fuente de los indicadores: fundsforpeace.org

La fundación recuerda que cada una de las clasificaciones no predice cuándo los Estados pueden sufrir violencia o llegar al colapso, sino que miden su vulnerabilidad para experimentarlo. Sin embargo, el índice es un mero indicador, una guía que presenta límites al analizar la evolución de cada país. Un Estado que se encuentre en amarillo puede sufrir episodios de violencia e inestabilidad con mayor posibilidad que uno que ostenta el color naranja si presenta una tendencia evolutiva negativa, en el sentido de que las funciones y capacidades del Estado para proveer los servicios más básicos y fundamentales están fallando a mayor velocidad; del mismo modo que un Estado en naranja podría mostrar una tendencia positiva con respecto al pasado, lo que haría descender paulatinamente el riesgo de conflicto y violencia.

Fuente del mapa: fundforpeace.org 


Dado que todos los aspectos contemplados puntúan en negativo, es decir, 0 sería la mejor puntuación obtenida en un indicador y 0,1 ya tendría repercusiones negativas puesto que sumaría puntos al resultado final (a más puntos, peor resultado); es necesario la fijación de un punto de referencia para valorar hasta qué grado es más o menos negativo dicho indicador. Si se toma como ejemplo el PIB per cápita, contemplado dentro de los indicadores económicos, resulta conflictivo elegir un punto de referencia, pues habría que tener en cuenta la diferencia de la renta entre los países desarrollados y los que están en vías de desarrollo, la paridad de compra en cada país, etc. Distan mucho de sí las posibilidades que conllevan un PIB per cápita de 10.000 dólares en España que en Mauritania, por ejemplo. Lo mismo podría ocurrir con el desempleo, incluido en la misma lista que el PIB per cápita. No tiene las mismas repercusiones sociales un nivel de desempleo del 20% en España, en Alemania o en Sudán del Sur. 


Frente a la concisión de determinadas estadísticas como la deuda externa, la migración per cápita, etc. se puede observar la presencia de términos que plantean una problemática a la hora de analizar la exactitud de los resultados pues conceptos como “tráfico de drogas” o “corrupción” constituyen realidades difícilmente cuantificables cuya contabilización se basa en estimaciones y no en datos oficiales. 

Por otro lado, no hay que olvidar la problemática que plantea la profundidad de algunos términos, como es el caso de “medio ambiente”, que se trata de un concepto sumamente amplio y que debido a la pluralidad de interpretaciones que abarca requiere de un estudio pormenorizado o, al menos y para este caso, clarificar qué aspectos y datos se tienen en cuenta para su elaboración. 

Algo similar a esta apreciación sucede con términos como “violencia étnica” que puede tener varias acepciones, dando lugar a numerosas realidades a tener en cuenta como los derechos recogidos en la Ley, el proceso de integración y aceptación social, la existencia de movimientos xenófobos o radicales, la violencia institucional, etc. 

Se trata en definitiva de conceptos sumamente complejos y abiertos a diferentes interpretaciones que, además, podrían confundirse unos con otros, puesto que la violencia étnica contiene elementos de discriminación (otro indicador incluido en el índice). Por lo tanto, es necesario plantearse acotar y definir estrictamente qué se entiende por “violencia comunitaria” o, ante la dificultad de abarcar tales conceptos, su sustitución por otros más básicos y específicos, dado que estamos ante fenómenos lo suficientemente complicados y amplios como para constituir un fenómeno de estudio por sí mismo. 

Cabe señalar también la connotación negativa que parecen poseer ciertos indicadores, como si su existencia implicara alguna repercusión perniciosa para el Estado o su sociedad. Por ejemplo, las protestas, que pueden ser vistas desde diferentes ópticas. Una huelga convocada por el descontento contra un Gobierno opresor de los derechos y libertades civiles no tiene las mismas implicaciones ni motivaciones que una manifestación a favor del matrimonio homosexual o en contra de una reforma política. 

Del mismo modo que la competición política no tiene por qué ser un hecho perjudicial para el Estado per se, la competitividad política puede ser síntoma de una democracia consolidada, abierta y plural. 

INTERESANTE: Ranking de Estados

El índice de fragilidad para Colombia

Siguiendo un orden ascendente en que el primer puesto lo ocupa el país con mayor fragilidad y el último el de menor fragilidad, Colombia ocupa el puesto 61 para el año 2015, encontrándose así en un puesto inferior al de países latinoamericanos como Guatemala (64) y Nicaragua (72).

fuente: Construcción propia con datos de fundsforpeace.org 

En cuanto a sus vecinos más cercanos, está de último entre ellos, siendo el de mejor posición Chile (150), seguido de Argentina (141), Panamá (131), Ecuador (85) y Venezuela (75).

Entre los países de la Alianza del pacífico, su índice también es el de menor desempeño:
fuente: Construcción propia con datos de fundsforpeace.org 
A su vez, es el único país de América latina, junto a Haití y Guatemala, que se encuentra en el nivel de "High warning" o "advertencia alta". El resto de países del continente, se encuentran en un nivel superior al de Colombia.


Sin embargo, en el pasado las cosas estaban peor. Al analizar las curvas de tendencia, se observa que el país en 2005 ocupaba la vergonzosa posición número 14, con un guarismo de 95,0. En 2010, al finalizar el segundo mandato de Uribe Vélez el país alcanzó la posición 46, escalando 32 posiciones en cinco (5) años. Al comienzo del primer mandato de Santos, en 2011, obtuvo el puesto 44 (87,0) y en la última medición, correspondiente al año 2015, se ubica, como se mencionó anteriormente, en la posición 61, con un acumulado de 82,5), subiendo 17 posiciones en el mismo lapso.  Ver siguiente gráfica: Colombia - Índice  Mundial de Fragilidad - Datos Macro.

fuente: http://www.datosmacro.com/estado/indice-mundial-fragilidad/colombia

Como se puede observar, aún es mucho el camino por recorrer, y los datos lo comprueban. Ahora, al analizar un poco más en detalle el reporte para Colombia, se evidencia que, de continuar en la misma senda, en 2020, las proyecciones indican que el país podría estar situándose nueve (9) o diez (10) posiciones más arriba en el ranking global, alcanzando el puesto No. 71 o 72, correspondientes hoy día a naciones como Tailandia o Nicaragua y muy importante también, pasando de un nivel naranja, a un nivel amarillo.


La gráfica informa que en el momento, Colombia se encuentra en un nivel de "advertencia muy alto" (color naranja más fuerte de la escala). Que la tendencia de disminución de puntajes es positiva, porque aleja al país de los primeros puestos, que ocupa el puesto 61 de 178 países y que en un máximo de 10 puntos, el promedio de cada indicador (siendo 10 el más alto en cada uno de los doce) es de 6.9 lo cual debe irse reduciendo paulatinamente.

Al analizar indicador por indicador, se observa que en nueve de los doce, obtiene puntajes débiles. En el que peor le fue al país fue en el de GG (Paranoia colectiva o group grievance), al obtener un desempeño pobre en el indicador, seguido del indicador de "Desarrollo económico desigual). Paradójicamente, el indicador que mejor puntaje obtiene es el ECO, que tiene el menor de los puntajes.


En cuanto al análisis de tendencia año a año desde el año anterior, empeoraron las cosas en cuatro (4) indicadores como lo muestra la gráfica: DP - presiones demográficas, GG - paranoia colectiva, HR - Derechos humanos, y en el  SEC - Aparato de Seguridad. En el resto de indicadores se mejoró en la medición de 2014 a 2015.


En cuanto al análisis de tendencia de los últimos cinco años, 2010 - 2015, empeoraron las cosas en cuatro (4) indicadores, específicamente los de DP - Presiones demográficas, GG - Paranoia colectiva, PS - Servicios públicos y en el de HR - Derechos Humanos. En el resto de indicadores se mejoró en los últimos cinco años. 

Si se analiza la tendencia de los últimos diez (10) años, 2005 - 2015, se confirma que hay ciertos indicadores perniciosos que se resisten a mejorar con el paso del tiempo:

GG - Paranoia colectiva.
ECO - Pobreza y deterioro económico.

Quizá, estos dos indicadores son un reflejo del país que mejora en diez (10) de los doce (12), pero que tiene serios problemas para cohesionarse como sociedad (GG) y muchos retos para afrontar la pobreza y el desarrollo sostenible de sus comunidades.
Sin embargo, es alentador verificar los avances en una década completa en el resto de los diez indicadores. Prueba de ello es que el país subió rápidamente en el quinquenio 2005 - 2010 y luego creció a una velocidad moderada en el segundo quinquenio 2011 - 2015.



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