A pesar del cansancio que literalmente me está noqueando en este momento (luego de una ardua jornada laboral), no puedo dejar de hacer un comentario sobre la indignante noticia publicada en estos días en los medios sobre nuestro ejemplar presidente del Congreso y su iliquidez financiera para pagar la gasolina de los vehículos con los que se transporta.
Esta noticia es absolutamente INDIGNANTE, hiere en el orgullo de amor patrio. Como leí en uno de los foros: ¿Qué pensarán las personas que hoy no tienen para una panela? o mejor, ¿qué pensarán los pobres soldados que sobreviven dándose plomo con menos de un millón de pesos al mes? No sé con cuánta votación llegó este espécimen al Senado, pero realmente me duele por sus votantes. Se deben sentir estúpidos. Por lo menos, yo me sentiría.
Sin embargo, los medios no le darán más trascendencia sino que dejarán morir el tema entre mañana y pasado. Mientras tanto, ¿Qué decimos nosotros? ¿Por qué seguimos aletargados? No estoy diciendo que salgamos ahora como locos a "buscar revolución". No, me refiero a que ¿por qué no nos damos nuestro lugar como ciudadanos y sentamos nuestra voz de protesta con votos (o sea, cero para tipos como este)?
Todo es del mismo color. Bien lo decían en la literatura: La única diferencia entre godos y liberales es la hora en la que se toman el tinto. Ya no hay principios, no hay debates, sólo rifirafes, discusiones etéreas, pero de fondo, al cerrar el telón, almuerzan todos en el mismo restaurante.
No sé por qué muchos de estos personajes no se sienten asqueados con sus propias conductas. No sé por qué nosotros no nos sentimos asqueados de sus conductas. No sé por qué nos quedamos callados. por qué no decimos nada. Alguien que me ayude a salir de este sentimiento de impotencia y frustración... ¡por favor!
1 comentario:
Probablemente haré otro comentario luego, pero mientras tanto, para que lo veas con un poco de humor =) http://www.youtube.com/watch?v=efKguI0NFek
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