lunes, 8 de noviembre de 2010

Bourdain y otros locos

El sábado 6 de noviembre leí en El Universal de Cartagena, una entrada del blog de Luz Manosalva Méndez sobre comida en el mercado de Bazurto. Aunque bienintencionado, se queda en algunos lugares comunes de la típica estructura incertidumbre – descubrimiento – recomendación; sin embargo, no deja de ser gratificante que los jóvenes vuelquen su mirada hacia esta parte de la ciudad nodiscoverytravelandadventure. De igual forma, hoy en la mañana vi un programa de 2009 de Anthony Bourdain sobre su visita en abril del mismo año a Bangkok y cavilé algunos cuestionamientos pertinentes sobre esta nueva clase de "lonely planet recomendations":

  • ¿Llegará el día en que se deje de promocionar el turismo de hotel, playa blanca y cero vendedores?
  • ¿Por qué los "paquetes turísticos" generalmente obvian la comida callejera y dejan de lado situaciones típicas de la vida cotidiana de las ciudades?
  • ¿Quién decide qué se muestra y qué no sobre una ciudad, digamos, como Cartagena?

Algunos dirán que estoy haciendo preguntas muy obvias, pero observando la tendencia mundial sobre turismo de calle, parecería que existe un marcado número de turistas que están cambiando los planes "todo incluído" por otros en los que realmente salgan a caminar las ciudades y pueblos a los que van. Y no estamos hablando de estudiantes y mochileros que recorren el mundo a punta de auto-stop. Me refiero a personas con poder adquisitivo que quieren conocer la Nueva York del Bronx o Harlem, o los que viajan a Buenos Aires y se van a San Telmo, en vez de preferir ir a la Casa Rosada, o aquellos que vienen a Cartagena y descubren un Bazurto gastronómico o una Punta Arena a punta de Costeñitas en vez de un Santa Clara exclusivo y muy parecido a cualquier Sofitel francés, en los que la comida es hecha por expertos chefs que poco o nada tienen que ver con la comida local.

He ahí el título de este post. En mi poca experiencia, he visto que muchas personas tildadas como locas en un momento de sus vidas, terminando siendo pioneros de movimientos reformistas o impulsores de tendencias que cambiaron la forma de ver el mundo. Quiero decir con esto que necesitamos más Bourdains, más Manosalvas, o Zimmerns (el de comidas exóticas); gente así, común y corriente mostrando realidades, más que imágenes distorsionadas de ciudades que nada más existen en catálogos turísticos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Así es... Yo acá me veo los programas de esos locos que si que saben comer de todo y muestran gastronomia típica de cada ciudad o país que visitan. Me vi el programa de Bourdain sobre Colombia y fue genial verlo comiendo comida de calle en Cartagena y Medellin. No soy amante de Bazurto, pero las pocas veces que he ido me he deleitado. Esto me recuerda mi viaje a China en el cual comí como cerdo y de todo lo que me daban, desde comida callejera buena y barata hasta culebra exótica en restaurante cinco estrellas. Y fue la mejor experiencia. Hay que experimentar las ciudades como lo hacen los nativos. David Senior