En una conversación sostenida esta mañana con una colombiana que se encuentra viviendo en Sao Paulo, recordé algo que aprendí en mis primeros tiempos de viajero, cuando a la sazón vivía en la bella Cochabamba, al centro de Bolivia.
El recuerdo llegó fulminante, y tenía que ver directamente con saber cuál era la diferencia de haber visitado o vivido en un país o ciudad diferente a la de tu nacimiento. Algunos dirán inmediatamente: el tiempo que hayas estado, otros dirán que el tipo de actividades que hayas desarrollado; y aunque no hay una respuesta definitiva, he aquí algunos detalles. Yo les llamaría: has vivido en una ciudad cuando:
- Fuiste a un supermercado y las compras eran para quince días o más e incluían artículos como arroz, una escoba, café o artículos para lavar el baño.
- Fuiste a cine.
- Fuiste a una iglesia a escuchar misa (en el caso de los católicos) o participaste en el culto. eso, no a ver lo bonita de la estructura de la catedral.
- Fuiste a un mercado popular a averiguar las verduras más baratas y el pescado más fresco y regresaste a casa apestoso, pero feliz.
- Tomas taxis y sabes cómo ubicarte en más de cinco barrios.
- No necesitas tomar la ruta del metro/transportemasivo que para en todas las estaciones para llegar al lugar deseado.
- Sabes cuanto vale una bolsa de leche, una caja de condones y una barra de mantequilla.
- Cambias dinero en cualquier lugar que no es el centro de la ciudad o el aeropuerto.
- Sabes donde comprar un par de zapatos en rebajas que no son outlets de grandes empresas.
- Conoces los almorzaderos de la gente común y sabes donde venden los mejores platos de la ciudad al menor precio y lo mejor de todo, fuiste más de dos o tres veces!
Sinceramente, habrán muchas otras cosas que detallar, pero estas son las que yo encuentro. Espero que algunos encuentren otras y nos las hagan saber, para enriquecer nuestro acerbo viajero y sigamos aprendiendo, que de eso es lo que se trata.
Abashos! (como me dice mi sobrinita)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario